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sábado, 15 de mayo de 2010

¿COMO PARA QUÉ SIRVE LA LITERATURA?

¿COMO PARA QUÉ SIRVE LA LITERATURA?
Por: Nicolás Hidrogo Navarro

(hacedor1968@hotmail.com)

La discusión sobre la utilidad o el ocio vano de leer textos literarios, no es nueva. En ella fluyen tendencias artepuristas y las de la utilidad del compromiso social, con los hechos y fenómenos que ocurren en el mundo a veces transversalizándolos con los acontecimientos políticos, económicos y sociológicos.

La concepción pedagógica apela a los factores estéticos y didácticos de los textos, a su intención moralizadora o moralejera y es así como justifica seleccionar tal o cual texto para incorporarlo oficialmente a la programación curricular, requisito imponible para que un texto sea leído le guste o no a los estudiantes lectores.

La concepción literaturista apela a los efectos catárticos o estéticos que encierra el texto independientemente de su mensaje se pone los lentes de creador a creador para observar el esnob, el talento, la complejidad de presentar la obra y sus intrincados vericuetos a los que se podría emular o tomar como punto de partida para asumir una identidad de estilo.


La concepción academicista busca el estudio del texto a través de distintas fórmulas de abordamiento: análisis semiótico, pragmático, heurístico, hermenéutica, psicolinguista, sociológico, histórico, transversal, estético, lingüístico, antropológico o etnolingüística. Bajo esta concepción el texto esconde mensajes encodificados, inmanente, escondidos en el lenguaje mismo y su funcionalidad puede ser como una caja de Pandora donde encontramos, desde distintas perspectivas e intenciones transdisciplinarias, mensajes encriptados, involuntariamente brotados del subconsciente del autor.


La concepción anárquica parte de los mismos creadores empíricos que, sin mella de su talento creador innato, creen que la literatura debe hacerse y sentirse, sin importar enseñar a comprender la estructura de su funcionamiento. Ellos no saben de teorías o preceptiva literatura, ni les interesa, sólo quieren silvestremente leer “sin comprender” el hilvanamiento de tropos, estructuras, técnicas; y, por consiguiente producir su texto bajo la teoría del caos y el desorden. Esta orientación no solo se contenta con producir al libre albedrío un texto sea lírico, narrativo o dramático, sino que desdeñan ojerizamente los estudios literarios y se resisten a entender que la literatura no solamente está en el lado del arte, sino de la ciencia misma, porque el principal insumo es la lengua, el lenguaje, el habla y, para su entendimiento se debe hacer uso de la sintaxis, la semántica, la ortografía y la estilística, el orden lógico del pensamiento, aunque inconscientemente. Y aunque su obra sea un producto de alta calidad estética, no tiene ni maneja el discurso de la fundamentación y la explicación misma de ese producto.


En la medida que uno se ubique en uno y otro bando, la literatura tendrá para cada autor un propio concepto, la adaptará a su medida y creerá en ella o para enajenarse o para convertirla en una punta de lanza para derribar o cuestionar mitos, ideas, actitudes y funciones.

Pese a cada función y utilidad que uno le asigne, la literatura seguirá siendo la herramienta más poderosa que el hombre haya inventado para esconder y manifestar sus ensueños, para perpetuar su palabra, para construir sus mundos posibles, para edificar sus sueños, para reinventar su propia historia, para elucubrar sus visiones de redención, de fe, de libertad, de imaginación, de creatividad, para edificar su propia estructura de fobias, de anhelos y felicidad.


Acaso la literatura sea el acto final de una buen aprendizaje de la escritura y la lectura; acaso la literatura sea el resultado del umbral entre lo denotativo y lo connotativo, acaso el significado y uso de la literatura sea el sincretismo de ser Sancho en Quijote y Quijote en Sancho, acaso el estado de la literatura entre nuestra población sea el resultado más próximo a ser un indicador de nuestra calidad educativa.



La literatura finalmente, pese a los contravientos y mareas de su gestación y degustación, sea el espacio más democrático y libérrimo, que puede ser un instrumento plural que no necesite ni de ser todopoderoso ni ser superinstruido, para tomarla por asalto y no dejarla jamás.

Lambayeque, agosto 06 de 2006

Nicolás Hidrogo Navarro

Coordinador General Conglomerado Cultural –Lambayeque-Perú

A) PRESENTACIÒN DEL LIBRO “ESTA CASA QUE SOY YO”- DE GUILLERMO ORTIZ SUÀREZ


En “Esta casa que soy yo” de Guillermo Ortiz Suárez, hay una sinopsis de vida y un credo de fe de trashumante: su profunda devoción religiosa, su identidad con el Chiclayo de sus ancestros, su ignota y descerrajada pasión literaria, su nocturna soledad de hombre sensible escondida en su rostro refulgente, su cabello platíeno y su profunda convicción de padre y ser humano por encima de todas sus debilidades humanas, lo elevan a la condición de un vate más que de un político. Con su poesía su dimensión humana se acrecienta y nos permite ver el alma de un inescrutable soñador que se resiste a llorar en público, pero que plañe todo el tiempo, desde la hondura de su ser.

Guillermo Ortiz, más conocido como Memo, tiene una casa lírica y a ella nos invita a recorrer, desde sus partes más visibles hasta sus habitaciones insondables, es de aquellos que virtualmente edifica casas poéticas que todos tenemos pero que no nos atrevemos a mostrar.

Dividido en cinco grandes habitaciones (Camino a Samiria, En las murrias pueblerinas, Mujer perseguida en la alcoba, Memoria de sangre, Homenajes, “Esta casa que soy yo”, está construida con setenta ladridos poemáticos henchidos de yoísmo lírico, heroicidad, gratitud, libido. Sus poemas son latidos intermitentes: a veces cortos y a veces largos; a veces llanos, a veces agrestes; a veces oníricos, a veces volcánicos; a veces sacrosantos, a veces paganos y cargados de un sutil y ávido erotismo.

Si la poesía le da la libertad, Guillermo Ortiz ¿Qué haces en la prisión de la política? La poesía es tu habitad, Bienvenido Memo recuperado a la casa inmensa de la literatura, tu casa, nuestra casa, la casa de aquellos que soñamos despiertos y hacemos de ella la más grande mansión de la ternura, de la imaginación y de las pasiones humanas.


B) PRESENTACIÒN DEL GRUPO LEGIÓN
Su presentación en el INC-Lambayeque, la noche del 04 de agosto del 2006, es un espectáculo típico de la etapa juvenil en ciernes: despatarrados, contestatarios, disímiles, sahirientes, mordicantes y dispuestos a subvertir el orden de los convencionalismo literarios. Lo constituyen Carlos Santamaría, Guillermo Fernández, José Ramírez, Enrique Ríos, Néstor Cerna, Percy Espichán, Alberto Zelada, Edgar Palacios, entre otros. Todos ellos jóvenes entre los 19 y 30 años, de distintos puntos de la cultural Trujillo. Disímiles entre sí, según confección propia y bohemio por asunción misma. Cada uno hizo su presentación con dos poemas, algunos valiéndose del texto Trama Nº 02 “Encierros”, su segunda publicación colectiva, sentando preliminarmente su posición sobre la literatura tan diametralmente opuesta como que “la literatura no debe estudiarse, sino sentirse”, como la posición pedagógica que “la literatura es una actividad creadora y al mismo tiempo transformadora”.

Circunscritos en una posición neovanguardista, sus versos trasuntan el sentido adusto, libertarios, contestatario, entremezclando sus noias, la perturbación de su espiritud juvenil, sus experiencias báquicas, sus disquisiciones filosóficas y su ironía por la vida y las cosas. Es una poesía emocional, sensitiva que escarba en los rincones del silencio y las cosas su propia identidad poética. No por joven ni malditistas que sean sus creadores, dejan de tener conocimiento e influencias literarias. Hay en ellos resabios rubendarianos, huidogrianos, adanianos y remotamente hasta mallarmianos, ora concientes, ora inconscientes.

Legión hace poesía del espejo: peinan sus impresión sobre el cristal amargo de la luna, bullen de sus expresiones alaridos contestatarios que pueblan las noches de un concierto desacompasado, pero al fin voces jóvenes, inquietas que hoy por estrategia para hacer fuerzas se unen, pero quizá más tarde cada uno pesque el síndrome solista y salga a la mar azogado de la literatura a remar contra la corriente de la tempestad o a vivir muelle y serena la contemplación serena y madura de la poesía.



c) PRESENTACIÒN DEL LIBRO “DESDE LAS RIBERAS DEL UTCUBAMBA”- CÌRCULO LITERARIO TODAS LAS SANGRES”-bagua grande-UTCUBAMBA-amazonas.

La literatura utcubambina está bullente de imágenes de floresta y vivencialidad, está pletórica de experiencias, de verdor y de lluvia, de esperanza e ilusión provinciana. Su carácter terrígena y telúrica, ausente de barroquismo estructural y lexicográfico, va directo al hecho y a la emoción y se muestra como una mañana después de la lluvia: límpida, desfarragada de toda pirotecnia verbal y con una alta connotación socio-emocional de sus creadores.

Los productos estéticos, tanto líricos como narrativos, de niñ@s, jóvenes y adultos, expresan el amor a la construcción de una identidad sentida y gratitud a la tierra que los cobija. Sus rasgos e influencias de la tradición oral y la leyenda rural nos recuerda y enuncia que en esta parte del Perú se produce lo que se vive y no lo que se artificia o elucubra como un prurito meramente estético. Es una literatura chúcara, silvestre, primitiva que conmueve más por su sentido emocional que por sus enrevesamientos estetizantes.

Lo que llama y sorprende es que los mejores trabajos, los más cautivantes, sean los de la periferia geográfica a Bagua Grande propiamente dicha: síntoma que preconiza sentimientos más afectos a lo terrígeno, que revela que la naturaleza, los ríos, las quebradas, la floresta y los fenómenos climatológicos, representan los mejores elementos motivadores.

Alentemos, pues, y festejemos esta lluvia poética y cuentística, que abrará nuevos ríos líricos, ríos caudalosos y embravecidos de este arte sublime que conmueve y fosiliza sincrónica y fotográficamente, para las generaciones vendieras, la vida y las emociones de los pueblos: la literatura.

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