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miércoles, 9 de junio de 2010

LUIS ÁNGEL YOMONA YOMONA (AMAZONAS 1967-)- EL POETA DE LOS SILENCIOS VERBALES Y LAS EUFORIAS ESCRITAS

LUIS ÁNGEL YOMONA YOMONA (AMAZONAS 1967-)
EL POETA DE LOS SILENCIOS VERBALES Y LAS EUFORIAS ESCRITAS

Es el poeta más productivo de los 90 y emblemático por sus silencios verbales, pero compensando con sus proezas escritas. Con más de 900 poemas inéditos. Pronto todo ese caudal vigoroso se traducirá en un poemario total “PIEDRA FUERTE” que desde ya cuenta con el apoyo absoluto de Conglomerado Cultural.




DESGLOSANDO MI DIARIO

Como una gacela de nieve, frondosa e inaprensible
Delsy cruzó la tarde. O alimentó quizá el paso delicado
de la magníficamente estrella que nace de los frutos y
vivifica en su bendito suelo fuentes y crepúsculos para
volcar las estaciones sobre la tierra. O fue tal vez el
ángel de invulnerable quietud atravesando la oquedad que
escampa el otoño para santificar los encuentros ocultos
que condensan las ventanas como viejos fardos inertes,
cuando se rayan las colgaduras del hado por donde surcan
los trasatlánticos como pesada niebla antes de partir
con pasos pungentes sin pecado hacia la gruta de constelaciones
donde un puente se desvanece en volandas y
trasmina los tableros que el letargo pulsa como único
pañuelo de azahar al pie del último incienso. En los pies
de Delsy destellan los cometas, su cuerpo es como el
Danubio, en ella duerme la noche enamorada. ¡Oh espuma
del paraíso! Silvestre Afrodita empapada de orquídeas, la
mañana te sonríe; entre las columnas castañas de tu pelo
el sol se oculta y levanta su sombrero. Pero la dulce
Delsy, ayer, más melodiosa que las sonrisas de los niños,
se perdió en la humedad del tiempo como un fantasma de
hielo que el fuego derrite en la memoria; callada,
impávida, extinta. Desde entonces la hoja del invierno
trocó la alegría en bóvedas silentes, las fases lunares
en eclipses, las esperanzas en hastío.
¡Oh puerta vespertina hecha de luna y de nardo! Piel de
mariposa, serena, tangible, hirviente, imborrable y
misteriosa. Yo te consagro Auriga o Venus, hija putativa
de la aurora. Primavera de lluvia, extáticos, más fulgentes
que el deseo (sus labios). Manos de manzanas y romeros,
por la noche tu cuello tiene el lenguaje de los bosques.
¡Oh diosa, joya oculta tras Eva! Un vellón de metáforas
para explicar los alfajores de tu boca.
¡Salve a ti reina de las hadas! Cielo en alta mar, alegría
del estío, humedad absoluta para mis pensamientos inmaculados,
inminente clavel, astro fugaz en irradiación de deleite más
reluciente que las luces de Bengala. En tus ojos la mar
está cautiva como suave rosal de designios y antípodas
que el viento rasga y encarna en sobre azul la cita
inescrutable para aprender el connubio de las flores
en aquellos momentos de sed interminable y armonía errática
tan fiera como la audacia de los celajes. Un lucero pulula
en tu frente alimentando el efluvio del espejo cual misto
en orden zodiacal impregnado con negro vapor de naturalismo
en este suntuoso templo donde mi taza de café fragua la
perfección de tus dientes. ¿No tardarás, verdad? Aún el
humo vierte exquisiteces, aguas imposibles para disputar
las mañanas donde el abismo es un antro atado a las lindes
sin cielo, sin luz, sin pájaros.
¡Oh Delsy, niña amable, corazón de amor, amiga cercana
e incógnita! Eres bella e inmaculada como las fosas
oceánicas. Tus latidos son palomas de cisnes enteramente
enamorados. ¡Fantasía sin sombra! Voluta de fuego, maravilla
indivisible, ágil e incandescente. Para ti los melones y
las palmeras, el Ave Fénix y el Edén. Una alfombra de rayos
para tu voz de durazno. Yo romperé tus sueños en los
jardines de Babilonia, en la Isla de Pascua, en los muelles
y en los rascacielos como un poema anónimo que trasunta en
la historia.


Luis Angel Yomona Yomona.



Chiclayo, diciembre 04 de 2001.



CALOFRÍO

Un piojo afila sus puntas
es barrigón y sin esqueleto
crespo de fuego el pelo grita:
Guerra!
Titilan brechas áulicas
La tierra aún más barrigona
y sin esqueleto
abre su peluda lengua
y se come el primer piojo.


IDENTIDAD REAL

Un water se ha declarado en huelga.
Un water se ha declarado en huelga porque
un trasero aceitunado ha besado su boca
Se resiste
burbujea
atora el secreto humano
y vomita.
Los alcoholes lavan los horrores.

Y él mecánicamente sube sus pantalones
y marmóreo
con ojos en los pies se aleja....


Mamá

Mamá tenía los ojos en las manos
y una estrella muerta, cuando nací.

Hace tiempo ya, quiero decir
cincuenta años antes de Cristo
mamá me hablaba con palabras amarillas.

Era delgada como un cable eléctrico.
De su cuerpo se desprendían las magnolias,
sus manos eran hojas secas
por donde yo entraba directo a su corazón
para explorar una historia más.

Un día me compró un abecedario
y me a deletrear la tristeza del sol
por eso le robé su cuerpo
para construir una fortaleza de palabras.

Mamá trabajaba.
En el río de la noche hundía sus brazos
y contaba uno por uno las estrellas.
Yo la miraba absortamente sobre sus ojos.

Mamá me contaba la historia
de una ciudad perdida en el tiempo.
Yo le creía
porque siempre con sus dedos azules pintaba mi alma.

Cada mañana viajábamos de la mano
hacia aquella ciudad irredenta
donde los dioses son héroes sin batallas.

Mamá lloraba.
Yo también lloraba
Ella me enseñó que el amor
es un fauno de papel sobre la nieve
donde las aves se posan para cantar la aurora.

Una tarde me crecieron dos alas.
Volé a otros mundos.
Conocí la de vastación de la aves
en un infierno que nunca viste
y en cuanto estaba a punto de alcanzar
los bordes de la nada
mamá me jaló por el cordón imbulical
y me regreso a casa.
Claro está, me regañó.


¿Lloraría por mí
ahora que he extraviado
mi alma en este tiempo.

Mamá creía en Dios.
Rezaba y casi siempre le pedía a la Virgen
un universo de estrellas,
por eso le fabriqué
una estrella que copara toda su alma.

Pero el tiempo
con su movimiento centrífugo
la fue absorviendo
hacia el fondo
de un vacío imbatible.

La fue absorbiendo
como una noche eterna de misterio
la fue absorbiendo
con sus ojos de campana callada
con sus manos de ónice
con su voz metálica en ........

...Y como un ave encantado entre mis dedos
mamá se desprendió de mí
y una noche su cuerpo atravesó la luna
transfigurándose en un puñado de estrellas
que yo siempre miro en el firmamento.




El Escarabajo

He aquí la mágica obra
de esto horribles vertederos:
encendidas cabelleras, como lenguas
abruptas y rocosas, entre gruesos
cubos, caminando erectas sobre la
piedra, sin esfuerzo ni acaloramiento.
El cielo petrificado
entre brumas y hojarascas
tiene olor fétido oxidado,
los pasos son agigantadas ramas de
hilos, hojas despostilladas al
filo de un mar.
La tierra agrietada con agujeros
cuadrados, en rítmicos movimientos
tiene un ojo perpendicular a la
abscisa entre barro y barro.
...Montañas, dilo. Habla, gusanos,
troncos, sigue, no hay tiempo. Envueltas,
putrefactas raíces, el rabo inmóvil de
un volcán escupe ácidos, cenizas, sismos.
Los carros en posición vertebral
Marchan al son del semáforo. (La niña
pinta heces y se muerde un dedo).
Todo es un laberinto, las casas, los
jardines. Mi zapato es un tiempo.
Entre dos cigarrillos el libro duerme
ausente de su mesa y la guitarra ya no
canta. La cabeza es una bola perdida
en otra panza, el frío tenso, la
cordillera tiene dos colores, olía
a pescado, vértigo, miedo, temblor.
Era cuadrada, tenía un movimiento mi
mano. La biblioteca de mis dientes,
rodeada de murallas.
La ruinas eran templos oscuros cuando
las piedras fueron excavadas con las
primeras aguas. El aire era una
casa inmóvil verde-oscura. Atrás del
horizonte la blancura del yeso dilataba
el lenguaje de la formas. Bella. Carrera
fácil y de irreconocibles rojos el
escarnio era pequeña carretera por otros
árboles y allí está! Mágicas llamitas
azules, en su aparecer bosques monstrusos,
¡Hay una lámpara! Llamitas azules. No tiene
lógica ilusión de algún papagayo. Elimino los
espejos, responde: La pelvis de los lagartos
de sólidos miembros, los ojos abiertos, y los
perfiles de las cosas. Lejos, lejos, se niega
la criatura de aleta dorsal con aguijones
acre oscuro. Con descripciones jeroglíficas,
con poco ojo, contemplativa, instantánea la
quilla del silencio engordaba. Siempre verde
-verde-amarillo-violeta- esta pasta en
pequeños espejos paralelos ampliándose,
accidental... Reducidad larva apertura el
concierto de la naranja. Nada. Nada. Difunde
su gracia, siente, es sábana, hormiguea su
cuerpo y palpita como sol.
Desde entonces – yerba intacta – los
anuncios de magnesio se leen enterrados
y nadie despierta y nadie, porque la
leyenda pegajosa, imprecisa empezó, aquí,
a tener conciencias en las mañanas verdes,
en aquellas terrazas; no me acuerdo del
tiempo pero lo sé dentro de la cabeza
de una hoja de papel cifrada, sórdida,
con escorias ennegrecidas. Respondo: campos.
glaciales océanos, pétricas escamas,
donde los peces –antro perfecto a tus sesos-
saltan violentados a la primigenia isla.
Hubiese esculpido en una cama de fondo
Lechoso, en la oscuridad, fantástico gigantes,
sin almas, sin escrotos. Me asaltan. Huyen
guerreros que adoran la danza de los eterno;
fatigado abriré los caminos de los locos gestos,
de los párpados caídos, de la lámpara que tose
y se lamenta. ¡Fuera basuras de pájaros!
Me rindo en la cima de una escalera de árbol,
con canciones masculladas, en diálogo de
humana bandeja ¡Son setenta veces siete!
La Vía Láctea me manchaba junto a las obscenas
Noches. En las ventana de mis uñas ha
Venido el poder.
¡Puta! ¡Qué sorpresa! Pensar que la boca
no es sino azufre de edades viejas, donde la
vida con húmedo barro despierta fulminada
hacia los cristales. Antorchas del final: Un
abismo!

1 comentario:

  1. Es un poeta muy profundo y filosófico: realza a los contemporáneos de esa época.Muy lindos sus poemas humanos y líricos. Dios te bendiga Siempre LUIS ANGEL YOMONA YOMONA.

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