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sábado, 24 de julio de 2010

CUMANANAS Y DÉCIMAS LAMBAYECANAS: UN ANÁLISIS VALORATIVO DE RAÚL RAMÍREZ SOTO

CUMANANAS Y DÉCIMAS LAMBAYECANAS: UN ANÁLISIS VALORATIVO DE RAÚL RAMÍREZ SOTO




Por Guely Enrique Contreras Idrogo *

Raúl Ramírez Soto es un connotado aeda que forma parte de la generación de decimistas y cumaneros lambayecanos de la segunda mitad del siglo pasado. Ha escrito varios libros de poesía y en cada uno de ellos podemos advertir un dominio absoluto de la técnica poética, y que en esta oportunidad vamos a comentar algunos de ellos:

¡Adió..! es una creación poética con aires de cumanana. Su origen se encuentra en los afro descendientes de la parte norte del Perú. Está compuesta en cuartetas generalmente con versos octosílabos con rima consonante. La rima se da, de manera general, entre el primero con el cuarto verso y el segundo con el tercero y, en raras ocasiones, el primero con el cuarto verso y el segundo con el tercero. Lo característico de estas cumananas plasmadas en el l siglo pasado es que se entonaron acompañadas de arpa o guitarra donde el poeta mulato o mestizo expresaba sus sentimientos.

Raúl Ramírez Soto, en su poemario “Adió”, utiliza algunos vocablos muy propios de nuestros pueblos, que en la actualidad ya no se emplean. “Adió” es una palabra usada con gran fuerza ión exclamativa, admirativa: “Quiere que desgrane dos sacos de maíz y me ofrece solo medio sol. ¡Adió!...”, “Si el hocicón ese tiene ya tres hijos en la calle de abajo, y ha ido a pedir la mano de la Anselma, ¡Fíjate!, ¡Adió…!”. Con esta forma popular de hablar de aquella época, “ ahora no se encuentra ni pa´ remedio”, expresa muy acertadamente nuestro estimado poeta.

Después de haber leído con mucho placer de manera intensa, analítica y reflexiva, podemos indicar que este texto literario usa el estilo para componer temas de tinte romántico, amoroso, social, picaresco, político, despectivo, irónico, gastronómico, etc. y que vamos a referirnos a algunas de ellas.

Cumananas amorosas: el mensaje expresado en cada cuarteta es sentimental, romántico, enamorador, tierno. Leamos al poeta: Voy a dejar mi pañuelo,/ corazón, bajo tu almohada;/ para llevarte hasta el cielo,/ regreso… en la madrugada. En otra cumanana, el poeta llora impaciente: “Yo no lloro porque quiero/ que tú me veas llorando;/ yo lloro y me desespero,/ porque no me dices cuando”. En algunas ocasiones, como el amor es ciego, el poeta sin discreción descarga su humor negro: “Se va a casar doña Inés/ ¡ya tiene ochenta y dos!/ Compadre ¿cómo la vez?/ ¡el novio es de … veintidós!”. “Si señor, es la vejez/ aquella etapa madura/ en que la doña, lo apura,/ y usted le dice… después”.

Lo pícaro, satírico, irónico parecen ser constantes favoritas del poeta: “De una cholita y un chino,/ el hijo…salió un tizón;/ son caprichos del destino,/ o un “traspié” de la Asunción”. En el fútbol peruano y sus figuras encumbradas de nuestra Selección Nacional, el poeta es cruel, burlón: “Paolo, “el Depredador”;/ y Pizarro, “el Bombardero”; ñol Solano: ¡un Triunfador!/ ; ayer perdimos:¡ tres, cero!”. Otra cuarteta: “Lo que ponen las gallinas,” cacareando a discreción;/ como ha dicho el negro Encinas,/ ¡les falta a la selección!

La poesía es y será también una fuente de denuncia, donde se manifiesta el total descontento social por los abusos que cometen en nuestro ciertas autoridades, congresistas y políticos. Escuchemos al poeta: “La política sin ética,/ como es tan frecuente hoy día,/ es la muestra más patética/ de lo que es… la porquería. En otro cuarteto, expresa: “Salvo honrosas excepciones,/ entre los parlamentarios,/ hay arribistas, sobones,/ mudos, torpes… y ordinarios”. La corrupción y la demagogia, bandera de la gran mayoría de políticos para hacer dinero fácil también es tema s y pedagógico: “Dejaron: Revolución,/ Futuro, Cambio, Progreso;/ y tuvimos en ves de eso,/ demagogia y corrupción”.

Cumananas optimistas y con buen humor también encontramos en esta producción poética: “Hay que ponerle a la vida/ diversión y algarabía,/ vaya a ser que, cualquier día,/ nos arrastre, la bandida”. Siempre solemos comentar con nuestros amigos y familiares que si uno muere, no irá solo, pues llevaremos a alguien que en vida nos ocasionó problemas o que forma parte de nuestra vida: “El día en que yo muera,/ que – de mí – no hable la gente;/ porque… voy a estar presente,/ para cargarme a cualquiera”. El lenguaje juvenil también constituye un motivo poético: “Hablar en jerga es bacán,/ porque uno se loquea;/ quien no manya, se paltea/ y, por lorna, abre su pan”. Me parece importante destacar los siguientes versos, porque en ellos encontramos cómo el poeta resalta el buen humor que veces reflejan los lambayecanos cuando se trata de crear poesía: “La hija de ‘ña Chepita/ ha salido con su “empacho”;/ anda gomita y gomita,/ por culpa de mi muchacho”.

Cumananas religiosas: a través de ellas, comprendemos la profunda fe , veneración y respeto que el poeta siente por el creador del universo: “Creo en las cosas sencillas/ que veo en mi alrededor;/ y en las tiernas avecillas,/ que el cantan al Señor”. El algunas oportunidades hemos elevado nuestras oraciones al Altísimo para solicitarle que nos devuelva la salud porque se nos acerca algún compromiso muy importante y al que necesariamente tenemos que asistir, y eso es precisamente lo que refleja el poeta en estos versos: “Ay patroncito Cautivo,/ protégeme con tu manto;/ ya quítame ese chucaque…/ ¡que mañana tengo un santo”.

“DE MI COSECHA” y “R con R” son dos textos poéticos escritos en forma clásica, mediante décimas simples y otras de pie forzado. Poesía aclimatada en nuestro medio y convirtida en un instrumento para transmitir el sentimiento popular y las vivencias cotidianas. Es importante que nuestros amigos lectores conozcan que una de las prácticas de antaño era el contrapunteo entre decimistas que duraba hasta el amanecer. Solían reunirse generalmente en las picanterías del barrio o en algún evento cultural programado, donde estas competencias eran una delicia muy celebrada.

Luis Roca Torres manifiesta que en la obra poética “De mi cosecha”, el poeta Raúl Ramírez Soto, sigue conservando la tradición que hace algún tiempo se cultivaba y propalaba especialmente en Zaña, Ferreñafe y Chiclayo por parte de algunos decimistas especialmente descendientes del continente africano. Luis Roca Torres manifiesta que este libro presenta las siguientes características: a) Predominio de temas costumbristas, b) Predominio del habla popular, giros lugareños sutiles y de fácil acceso a todas las edades y esferas sociales, c) La ironía, la picardía y el salero norteño tocan con naturalidad, inclusive, temas eróticos, d) Crítica social.

En la actualidad, podemos notar que nuestros poetas decimistas despliegan un gran esfuerzo en cultivar y mantener este tipo de poesía clásica ahora muy poco producida. La estructura de este poemario se caracteriza porque primero nos presenta una cuarteta que es una estrofa de versos octosílabos con rima consonante alternada. Cada verso de esta cuarteta se va a repetir en el décimo verso de las cuatro décimas que conforman cada producción poética. El poemario está escrito en décimas, llamadas también espinelas; estrofas de diez versos octosílabos que riman: el 1° con el 4° y el 5°, el 2° con el 3°, el 6° con el 7° y el 10°, el 8° con el 9°. La temática que plasma es variada, por ejemplo, encontramos décimas de tinte social, donde enfoca poéticamente el tema de la pobreza, la ostentación o alarde de no muy pocos: la décima PASE POR FAVOR: “Esa vez que les conté/ que vivía en La Molina,/ me faltaba hemoglobina,/ y – “de la presión” – ni sé./ Perdónenme, desvarié,/ diciendo tantas zonceras;/ que tenía bolicheras,/ doce hoteles, una hacienda/ pero hoy lo vio – en la merienda -/ MI CASA ES DE CUATRO ESTERAS.”

El salario de los jubilados, realmente, ignominioso, vergonzoso, es asunto de milagros para multiplicar los panes, porque de ellos ya no se acuerdan quienes están en el poder; precisamente nuestro decimista lambayecano ha escrito cuatro décimas a través de las cuales enfoca la vida de un jubilado; veamos una de ellas: “En tanto, el legislador,/ hueveando gana; - y muy bien/ ahí va don Moisés Lluen / más curvado, y con dolor./ El, que fue su profesor,/ recibe de la nación/ una oprobiosa pensión/ de algunos míseros riales;/ y va sorteando sus males,/ En DON MOISÉS, CON SU BASTÓN”. En la décima “LECHERAZO…”, encontramos encabezando una cuarteta que describe muy bien como algunos legisladores han convertido a la política en un modo de vida y se han jubilado como tales con dinero, perdón con fortuna, y convertidos en grandes empresarios con plata de la nación. He aquí sus versos: Fue quince años diputado;/ otros diez, fue senador;/ qué burro:¡cuánto ha ganado/ ese humilde… servidor/. Luego, otra décima: Don Celestino Yovera,/ que bajó de Cascajal,/ fue –primero – concejal/ sin que él mismo lo entendiera./ Y ahí fue, la “mamadera”/ le gustó – con tanto agrado -/ que, de vender su pescado,/ de descarte – es la verdad - / sin cierta capacidad…/ FUE QUINCE AÑOS DIPUTADO”.

Encontramos otras décimas relacionadas a los congresistas, padres de la patria, muy repudiados por la sociedad, muchos muy burros , arribistas, son un buen bocado muy apetecido por el poeta:”El hijo de Jeremías/ sapo, inculto y arribista/ yo no sé si tú sabías…/ ¡ha salido… congresista!”. Al pueblo lo desespera/ que muchos “Representantes”,/ anden gordos y bollantes/ por la especial “mamadera”./ De sus pueblos, ni siquiera/ recuerdan cívicos días;/ si hablan, dicen tonterías,/ salvo honrosas excepciones;/ y hasta dicen que hay “roscones”/YO NO SÉ SI TÚ SABÍAS”. El poeta también va tras el Poder Ejecutivo. Su pluma filuda arremete con el “juramento” de un nuevo ministro previo el escándalo corrupto destapado; mejor oigamos al poeta en su cuarteta: “¿Ha jurado el Gabinete?/ mira tú… ¡qué novedad!/ en cinco meses o siete…/ otro más… nos “mecerá. “En ceremonia especial,/ ante el propio Presidente,/ ha jurado, formalmente,/ otro Escuadrón” nacional./ ¡Qué ministros…! ¡ Que tal!/ ¡Yo los bajaría a siete/ salvo, claro, que complete/ la foto, con mi fajín; / mientras pregunta el Juaquín…¿Ha jurado el gabinete?”.

La décima titulada “¡Servido!”, constituye un verdadero canto a la gastronomía Chiclayana. Mental y poéticamente degusta en sus cuartetas los platos típicos consumidos con profusión por los lambayecanos. Se trata pues entonces de un poeta que promueve la gastronomía, el turismo, la psicología de las gentes, su mentalidad, la cultura y el arte literario en nuestra Región. En sus bondades artísticas traduce la exquisitez y bondades de platos preparados por cocineros y cocaineras de nuestra hospitalaria zona norteña. Leamos a este connotado trovador: “El lunes el espesado;/ el martes, el rico cabrito; como come Lambayeque,/ nadie come, compadrito”. En Chiclayo; arroz con pato;/ en San José, bateíta;/ de Monsefú es la chichita,/ para pasar un buen rato./ Sí señor, harto y barato;/ pepián, causa, chiringuito,/ carne e’ seca y aguadito;/ nuestro menú es muy variado;/ ¿tortilla e’ raya ha probado?/ el martes, el rico cabrito”. Panquita e’ life es la voz,/ con chupe e’ mero o tramboyo;/ un cebichazo de tollo,/ “sudau” de chula y arroz;/ un buen frito es para dos/ cholazos de puro ñeque;/ en mi tierra, el huerequeque/ es un viejo distintivo;/ pregúntale a don Nativo/ como come Lambayeque”.

En conclusión las décimas y cuartetas del poeta Raúl Ramírez Soto constituyen la poesía clásica por excelencia, escritas con métrica notable donde ha tomado en cuenta la ley de los acentos finales y las diversas licencias poéticas como la sinalefa, sinéresis y la diéresis o dialefa. El ritmo poético que exhibe cada uno de sus versos son producto de la acertada distribución de los acentos rítmicos. La rima utilizada es la consonante y perfecta dentro de una temática polifacética.



*Docente universitario



"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

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