Buscar este blog

domingo, 28 de noviembre de 2010

AEDOSMIL: UNA AVENTURA LITERARIA INACABABLE- Por Carlos Alfonso Rodríguez




"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

El poeta: Luis Nieto Miranda, que yo conocí- Testimonio de:Alejandro Medina Bustinza (Apurunku)

El poeta: Luis Nieto Miranda, que yo conocí


Testimonio de: Alejandro Medina Bustinza (Apurunku)

PONENCIA en el IX ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES “MANUEL JESÚS BAQUERIZO” en SAN PEDRO DE LLOC – PACASMAYO LA LIBERTAD, del 18 al 21 de noviembre del 2010



Por: Alejandro Medina Bustinza (Apurunku)

Ser poeta, y haber vivido como poeta, invita a que se digan tantas cosas de él, que a buena cuenta se van convirtiendo en algunos casos, en raros y extraños querubines del amor; en misteriosos fabricantes de infinitos jardines escondites de Romeos y Julietas. Más aun, cuando en vida se tuvo acaso actitudes singulares: bohemios, jaraneros, enamoradores de los habitantes del Olimpo de jardineras o de las musas terciopelos sabor a caña pura de lugar, como decía Vallejo. Conforme van transcurriendo el tiempo, éstas, se van convirtiendo en fábulas de antorchas quimeras, de biografías increíbles. Nada de aquellos sucederían sino fuera que en gran parte, o casi en su totalidad, tiene mucho de verdad en la vida cómo vive o vivió un poeta auténtico.



Algo así recuerdo al gran poeta cusqueño Luis Nieto Miranda. El Cholo Nieto, como así gustaba y exigía que lo llamen, y todos le aclamábamos con especial aprecio de



admiración y consideración a su enorme figura de hombre hecho de tierra, y de piedra maciza tallada en las praderas pajonales de Sicuani-Cusco.

Eran los años 1978-1980. El Perú atravesaba los sinsabores de la dictadura de Morales Bermúdez. Yo había ingresado a San Antonio Abad del Cusco, fueron años donde los estudiantes nos enfrentábamos a las arbitrariedades entreguistas de un gobierno militar. Se agitaban por todas partes levantamientos, protestas continuadas, sindicatos en huelgas, especialmente del sector magisterial adjuntos al SUTEP de aquel entonces, cuando en su composición sindical aun se mantenía y se fermentaba la mejor participación y democracia de los maestros, cumpliéndose así su rol de defensor de los derechos de los trabajadores.

Me fue difícil acostumbrarme a estudiar todo el día, por cuanto yo había terminado mis estudios secundarios en el turno noche en la GUE Ricardo Palma-Lima, y trabajaba de día para sostenerme. Por ahí, las veces cuando se producían los debates clásicos de los estudiantes en sus heterogéneos planteamientos políticos, en los patios de los pabellones de la universidad, o en el Paraninfo donde funcionaba la facultad de derecho, Plaza de Armas del Cusco, en estas porfías yo escuchaba mencionar a los estudiantes el nombre del poeta, el cholo Nieto. Entonces tuve de pronto grandes ganas de conocerlo. Me decían que dictaba clases de Literatura Peruana en la facultad de educación; para matricularse a su curso habría que estar ya en los ciclos superiores. Yo apenas estaba empezando mis estudios, afortunadamente en educación.

Fue así, cuando en uno de esos debates, desde algún pasillo de la universidad, otra vez llegaron a mis oídos: ¡ahí está el poeta terrible…el cholo Nieto…está pasando por allá…¡. Sin perder tiempo, dejé de escuchar los altercados y me fui corriendo hacia el encuentro de aquel trovador para apaciguar a mis pretensiones urgentes en querer conocerlo y pueda al fin calmar mi deseo. Efectivamente, allí estaba, caminando por la vereda angosta que atravesaba el centro de la universidad. Iba rodeado de varios estudiantes hablando no sé de qué asuntos, pero todos complacidos escuchaban atentos su ronquido voz del poeta, para luego romper en carcajadas colectivas. Yo, a principio imaginé al poeta en un esbelto personaje de enorme figura colosal, vestido con terno azul o verde acaramelado, con sus anteojos redondos, de tenues bigotes y con el castellano haciendo gala en sus labios de vate parco, esparciendo palabras difíciles de descifrar. Nada de eso hallé al acercarme al poeta.

Finalmente el poeta estaba allí, y era todo lo contrario de lo que me había supuesto. Transitaba entablando conversaciones voceadas, expresivas, haciéndome recordar la dulzura del canto de los cheqollos. Como todo hijo de su tierra, pero también del mundo, afirmaba su doctrina de fe en su pueblo, de sus convicciones de luchador social. Sus labios no tanto gruesos pero firmes, dejaban escuchar las contiendas de las palabras excitantes surgidas de sus más escondidos sentimientos. Su piel de paja brava de las alturas, una hilera de su cabellera colgándose discretamente por entre su oreja izquierda como finitos riachuelos que bajan desde las alturas de Ausangate. Su frente ancha, su pelo lacio semiblanco, puesta su boina negra recostado a un lado de su cabeza. Sus ojos grandes me miraban como queriendo decirme ¿Cómo estás waukichay…? ven y hablemos de las pestes que han llegado desde hace varios siglos atrás, y nos han jodido la vida; necesitamos estar juntos para hacer pichi sobre estas plagas…! Solía decirnos así al observar nuestras divisiones partidarias en la colectividad estudiantil de aquellos años. Pues nos reclamaba la unión.



Los estudiantes de la fracción progresista estábamos confrontados, por un lado los Pukallaktas, acaso más radicales en sus apreciaciones políticas, y por el otro, los que conformaban el sector de la futura Izquierda Unida, como patria roja, UDP, PCP entre otros. Las confrontaciones se producían frente a la convivencia y conservadora ideología de la derecha, que estaba representado por los partidos conocidos: PPC, Acción Popular, y APRA, especialmente de este último cuando aún vivía Haya de la Torre. Las palabras del poeta nos demandaba la unidad. Su picaresco verbo nos causaba agitaciones de emoción patriótica y otra vez soltábamos carcajadas de puro arrojo y agrado poético al oír sus ocurrencias llenas de mofas y sarcasmos contra la dictadura militar y la derecha peruana.

Tenía un pómulo y mentón recio, contextura gruesa, de porte mediano y sus manos anchas y fuertes me hacían ver que nada de lo que me había imaginado acerca de su aspecto físico, era cierto. Llevaba bajo su brazo una especie de cartapacio, de color marrón, usado y repleto de apuntes, librillos con algunas de sus páginas semi dobladas, señaladas probablemente para ofrecernos su lectura de algún poema que quería que escucháramos y nos deleitáramos como él lo vivía.



Pasado el primer ciclo a duras penas, por cuanto me hacia difícil sostenerme haciendo pequeños trabajitos o ayudando escoger los plátanos desde las tres de la mañana en la casa que me había acogido amablemente. Yo, estaba acostumbrado a trabajar, tener mis centavos, pero allá en el Cusco se estudiaba sólo de día y eso me trajo penurias. Había rumores acerca del poeta, las probabilidades de que iba dejar de dictar clases. Estaba solicitado, requerían su participación en la política para futuros escrutinios. Sería parte de un nuevo frente llamado Izquierda Unida que empezaba aparecer encabezado por Alfonso Barrantes. La idea estuvo bien; hubo un esperanzador inicio para las expectativas del sector mayoritario del pueblo peruano, pero después los dirigentes y algunos parlanchines seudo izquierdistas sólo buscaron acomodarse. Ahora pienso, acaso utilizaron la presencia activa de algunos honestos intelectuales, poetas, políticos, dirigentes, y se olvidaron de lo fundamental: que todo movimiento político debe nacer de las bases y apoyarse en ellas. Ellos se olvidaron del pueblo.

No esperé en llegar al noveno ciclo y me matriculé antes, en Literatura Peruana, curso que dictaba el poeta. Cuando asistí el primer día a su clase, lo primero que nos preguntó fue de dónde éramos. Todos indicamos nuestra procedencia; entonces cuando yo anuncié mi origen apurimeño, recuerdo claramente, me miró con un asombro de aspaviento pero también agradable a la vez. Advertí en su sonrisa una expresión viable y siempre dispuesta para hacer la amistad, porque enseguida me dijo:

―¡Ah…carajo…que bueno, entonces eres un huaca chuta… tú eres huaca chuta y monta chúcaras… bienvenido waukichay, aquí purificaremos tu oficio de abigeo...!

Y todos terminamos en risas elevadas embriagados de fantasías, imaginaciones picarescas que nos provocaban sus palabras altisonantes. Porque como poeta era dueño de una fina y fuerte personalidad, campechano, y por supuesto convicto y confeso de una filiación política a favor del las grandes mayorías, junto a una fe inconmensurable hacia su pueblo.

La manera cómo exponía sus clases, en nada se parecía a la forma clásica que conocemos, es decir, previa a una ruta trazada de apuntes, lo que llamamos preparación de clases. Nada de eso traía el cholo Nieto. Sus clases consistían en su propia historia vivida en los sinsabores de la práctica literaria, sindical, política, al lado de reconocidos dirigentes sociales, poetas, narradores y artistas de todo orden. Nos narraba con especial acento de su voz, a veces con algo de ronquido, en otras sonoros y de vibrantes asonancias, junto a su particular apego a una raza, su lenguaje andino, mestizo, apasionado por la vida y la política. Era un conversador congénito y auténtico.

Yo disfrutaba de sus historias al escucharle de las veces que fue perseguido y deportado a Bolivia en 1932, cuando tenía sus 21 años, y publicó su primer libro “Poemas perversos”. Nos leía algunos de sus versos de aquel poemario con elevada sentida de animación triunfal. Detallaba con gran maestría haciéndonos saber de sus experiencias coexistidas con Pablo Neruda y Vicente Huidobro con quienes vivió en Chile algo de 8 años. Las incontables anécdotas de Neruda con Vallejo, de Palma con Gonzales Prada, de Mariano Melgar con la revolución Pumacahua; y con todas aquellas nos picaba nuestra atención. Más aún, cuando se refería a la personalidad y la importancia del estudio de las obras de Manuel Gonzales Prada, José Carlos Mariátegui, Vallejo, José María Arguedas etc. nos demandaba que todo estudiante deberíamos asumir la lectura de Los Siete Ensayos, Páginas Libres o Horas de Lucha, Los Ríos profundos, Poemas Humanos etc.

Una mañana antes de entrar al aula, le preguntamos acerca de su nacimiento. Con su ironía característica, nos respondió: —“…Yo soy 10, 10, 10. En todo soy 10, 10, 10, nací 10 de octubre de 1910. También son 10 las mujeres que más he amado y amo hasta ahora. Cuando estuve preso en Bolivia me correspondió la celda No 64. Pues 6 + 4 es 10…”― Algo así nos refería.

Y así, seguía enumerándonos algunas de sus ocurrencias con respecto a 10, 10, 10. Luego nos explicaba los detalles, y hallábamos que aquellas mujeres eran algunas personalidades femeninas de la historia peruana que él tanto admiraba, y no se cansaba mencionarlas a cada momento. Otras, de su entorno familiar y de la poesía popular, como: Tomasa Tito Condemayta, Micaela Bastidas, su abuela, su madre, su esposa, la cantante Mercedes Sosa, Alicia Maguiña, La Alondra de Condemayta y entre otras más.

Un poeta debe vivir y sentir la palabra, para crear a partir de sus emociones de hombre libre, que ama al mundo y escribe su realización verbal de manera intensa. Eso era Luis Nieto Miranda en aquellos años cuando le conocí por unos cuatro o cinco meses. La huelga de los maestros por más de tres meses no se hizo esperar el apoyo de algunas universidades nacionales. Recuerdo al poeta Nieto sumándose a la huelga de hambre junto a varios maestros del SUTEP, para eso se había tomado la iglesia Compañía de Jesús del Cusco.

En una ocasión, el poeta nos citó a unos cuantos estudiantes de su entorno a la chichería “La Chola” ubicada en la calle Pumakurko. Y ahí fuimos a tomar chicha de jora fuerte, frutillada preparada con un poco de aguardiente. Le encantaba ir a las picanterías, bailar emocionado en la fiesta grande de Inti Raimi, entonces daba rienda suelta a sus picarescos dichos, a su carácter de enamorador gozoso y jocoso. Se sentía complacido y orgulloso de la música cusqueña. En especial del conjunto musical “Condemayta de Acomayo”. Decía que era la más auténtica de su género porque su canto brotaba con la naturalidad de los maktazos y pasñachas jugueteando entre los ichus, sin rodeos ni arreglos de refinamientos extra musicales. Las canciones de Condemayta llegaron a emocionarme sobre manera hasta el alma mía. Estaría siempre escuchando: “Destino”, “Challhuaschallay”, “Serenata” y entre otras. Cuando yo volvía a Lima, en el Callao puse una vez la música de este conjunto cusqueño, en una reunión familiar de mi difunta esposa. Todos me miraron sorprendidos como si hubiera cometido algún crimen. Creo que hasta desprecio y burla se tenía. Entonces entendí que el Perú estaba bien jodido, alienado, enfermo, y la ignorancia capeaba por todas partes. Felizmente hoy, un poco ha cambiado. Cuanta razón tenía el Cholo Nieto y la necesidad de prepararnos para hacer frente a todas estas epidemias.

Quisiera finalizar con algunas propias palabras del gran maestro y poeta Luis Nieto Mirando, con quién acaso creció mucho más mi apego a la poesía. Las palabras del poeta las encontré en un texto de antología: a Mario Florián, Luis de Rodrigo y Luis Nieto, publicado por la Prensa del Ministerio de Educación en 1945. El autor de “Charango” nos dice:

”Como ninguna otra, la mía, ha sido y seguirá siendo una generación dispersa. La menos literaria de todas las generaciones canchinas. Apenas si una que otra quimera y cierto tono galante que florecía con estruendo en aquellas noches en que las guitarras y el charango y las lindas mujeres de mi tierra encendían la sangre y las miradas. A muy pocos, dos o tres apenas, nos picó el afán de la aventura y la bohemia. Nosotros ya no leíamos a Vargas Vila ni nos encerrábamos para saber de las tonterías de Lorrain, de Guido de Verona o de Pitigrilli. Pensábamos ya en el mensaje ardido y limpio de José Carlos Mariátegui, en su gallarda actitud de combatiente y en esa su ejemplar conducta de escritor y de hombre, con una filiación y una fe. Por tanto, nuestra pasión debía ser distinta. Teníamos otra afán…un mandato de la vida y de esa época, un apenas entrevisto deber para con el pueblo sufrido del que salimos, nos hizo enarbolar una bandera y acariciar una esperanza…”

Qué duda cabe, el poeta Luis Nieto Miranda que yo conocí, fue un hombre alegre, auténtico, polémico e instigador de estudio y práctica en los corazones de la juventud. Que estas líneas sirvan para elevar su presencia en la historia de la poesía peruana y Latinoamérica. Es el mayor deseo de este su seguidor de la palabra, que tuvo la dicha de compartir y escuchar sus clases en la Universidad San Antonio Abad del Cusco. Por ahora eso es todo.

Apurunku

Callao, 15 de noviembre del 2010



*Apurunku. (Alejandro Medina Bustinza) Aymaraes-Apurímac. Poeta, narrador y docente. Estudios superiores en el Cusco y Huacho. Postgrado en la Cantuta “Didáctica de la comunicación” Miembro y Vicepresidente del Gremio de Escritores del Perú. Labora en el Callao como docente.

Libros publicados: “El despertar de los míos” poesía 1988; “Apu Runco”, poesía y narrativa 1991; “Conversaciones desde Tiaparo” epístolas y cuentos 1994; coautor de “Despojados“ y “6 poetas peruanos” 2001 poesía AEDOSMIL. “Ojos tocuyo” poesía 2004; “Brevísima antología personal” poesía 2006; “Se prohíbe estar triste” (algunas técnicas pedagógicas para crear y escribir poesía) 2008; “Camino a Mucayu” y otros cuentos 2008; y “El vuelo de la palabra” entrevista y algunas aclaraciones acerca de la lectura 2009.



Correo: apurunco@hotmail.com celular: 998779560



DIANA PARA LOS VALIENTES

- Fragmento-

(Del libro: Romancero del pueblo en armas, 1957)

II

-Dime, si no tienes armas

¿con qué pelearás, hermano?

-Aquí está como bomba

mi corazón en la mano!

-Está en peligro tu vida,

la olfatean los balazos.

-De qué me sirve la vida

si el pueblo está encadenado.

-Tu madre te llama a gritos,

está tu madre llorando.

-Di a mi madre que quisiera

hacer balas con su llanto.



Los verdugos están ciegos

te van a matar muchacho

la vida vale muy poco

si hay que vivir como esclavo.



Luis Nieto Miranda



Charanguito



(fragmento)





Enamorado y cholero

ponte tu chullo de trinos

y que comience el jaleo.



Suelta un puñado de risas

charanguito y cabulero,

y haz que retoce y que cante

tu corazón pendenciero.



Poncho de lindos colores

como las luces del alba;

cómo te gustan las cholas,

charango de pinta brava.





Luis Nieto Miranda (Charango 1943)





En homenaje al maestro y poeta Luis Nieto Miranda, estas líneas a la pasñacha:



HAMHICHA

«Por lo que fuiste, eres y serás siempre

la razón de las gaviotas por el horizonte...»



Con tu pollera al viento

maranganí

a la medida

¡ ay cinta morada

de acrisolado chumpi

tu pallai lliklla

al vuelo...!

Así nomás

has de llegar

por aquel caminito

como tarukas y pichiuchas

hasta mis cantos chacareros.



Allí, juntos danzaremos

entre peñascos

incandescentes

salpicados de molles

pajarillos perseguidos

palabras hechas

de capulí

y de surcos cañahuales.



Allí nomás

en la orilla del río

esperaré tu retorno

hasta el amanecer.



Por eso

ven a coger

mi sombrero

con tus juegos de vicuña.

Ven a beber

mis desiertos

con tus aguas

de trillas colibrí.



Con tu pollera al viento

maranganí

a la medida

¡ay cintita morada

morada cinta!



Así nomás

has de llegar

por aquel caminito

entre tumbos embrujados

a copular

tus ojos con los míos.



Y yo seré tu grano

tu rocío

tu relámpago.



Y tú serás

tierra húmeda

naturaleza rebelde

mi humanidad

¡ mi conspiración!



Así nomás

has de llegar

por aquel caminito

entre tumbos embrujados

a copular

tus ojos con los míos.



Y yo seré tu grano

tu rocío

tu relámpago.



Y tú serás

tierra húmeda

naturaleza rebelde

mi humanidad

¡ mi conspiración!

Alejandro Medina Bustinza

“Ojos tocuyo” Pág. 47 2004

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LA FABULACIÓN POÉTICA EN LOS MOTIVOS DEL LOBO DE RUBEN DARÍO

LA FABULACIÓN POÉTICA EN LOS MOTIVOS DEL LOBO DE RUBEN DARÍO


Por Marcos Alama Flores


La fábula siempre ha cumplido una función moralizadora, pero ha tenido un carácter narrativo, la prosa ha sido su mejor vehículo e instrumento. En los motivos del lobo, predomina el símbolo, la caracterización de los personajes. Francisco, representa el bien. El lobo, simboliza el mal. Y el mal se mueve inclementemente tratando de atrapar a los pastores que simbolizan el pueblo, los indefensos que son tentados de manera permanente.



Esta dualidad del bien y del mal cumple un tópico de oposición dual en la literatura y en los imaginarios religiosos, filosóficos y sociales. Como parte de la propuesta lírica de Rubén Darío, construye una vieja fábula del bien y del mal, del sentido de la evangelización y adoctrinamiento del mal hacia el objetivo de convertirlo en bueno. En esta fábula el lobo se resiste permanentemente a dejar su ferocidad, su espíritu silvestre y agresivo por la carne humana y hacer rapiña.

Esta lucha entre la bestialidad rapaz y el sentido de búsqueda de domesticar y adoctrinar, se pone tensa durante el proceso de evangelización. Finalmente se tiene que el sentido silvestre y de agresividad propia del animal, frente a lo humano, se ha ce evidente cuando no se logra que el lobo asimile su “humanización”, logrando aceptar que a la vida animal le es inherente la agresividad, el salvajismo, la ley de la agresividad y del más fuerte.

La fábula tiene una función muy ejemplificadora, que es difícil domesticar el salvajismo y que muchas veces las personas no aceptan su conversión porque se quieren quedar como siempre han vivido: salvajes, agresivo.

Dentro de la tradición doctrinaria cristiana, podríamos decir que se da el vencimiento del mal sobre el bien, el mantener los estados intactos salvajes y humanos separados, como una dicotomía que ni la prédica ni la evangelización podrá lograrlo.


"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

EL YOISMO EN LA POESÍA MODERNISTA DE RUBÉN DARÍO

EL YOISMO EN LA POESÍA MODERNISTA DE RUBÉN DARÍO


Por Marcos Alama Flores

El modernismo como tendencia literaria y estética, tiene en Rubén Darío su máximo exponente. Y como tal, su poesía es un síntoma de época, una radiografía del intimismo y el yoísmo como superposición sobre la persona común y corriente.

El yoísmo en el modernismo va a la par del prestigio logrado por los modernistas que supieron capitalizar su imagen como de casi dioses, personas que están por encima del común y se consideraban los hacedores de una nuevo mundo, con palabras. Esta tendencia se mantuvo por mucho tiempo, y es allí que el sentido de la soberbia se acondicionaba con un discurso altisonante, con una estridencia de neologismos.

En esta tradición poética del modernismo creo figuras como Chocano, Whitman, que lograron imponerse en el mundo de finales del XIX y principios del XX como seres muy edulcorados y que llevaron su yoísmo hacia la exageración. Y que, a pesar de su prestigio, fueron a veces abucheados por los lectores de la época por no poder controlar sus egos y sus excéntricas formas de querer adorados.

Sin embargo, ese yoísmo va acompañado de una poesía sensorial, colorida, dúctil, llena de melodías e imágenes exóticas y del azul designio de las imágenes que deben prevalecer con la musicalidad.

Este modernismo de Darío se asocia a la imagen del poeta como símbolos del cantor con palabras adjetivales coloridas, peor en esa nave va él como el gran piloto de la estética. Esta actitud tiene mucho que ver con la forma de ser y hacer en el terreno de la imagen el poeta de época: un dios que construye mundos posibles con cada verso, un dios que camina en vida tocando el alma de los lectores y que va regando y esparciendo por el mundo la suave musicalidad y delicadeza del signe. El yoísmo quizá se justifique por la calidad de su poesía y por ese don de generar imágenes sensoriales en el acervo de la literatura universal.

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

¡Vea Ud. eso!- Nuevo libro de décimas de Raúl Ramírez Soto

¡Vea Ud. eso!
Libro de décimas de pie forzado
PRESENTACIÓN



Los decimistas son esa suerte de cazadores de figuras exactas, estampas comunes, alegorías terrígenas y miradas socarronas que esforzadamente tratan de arrancarle al yunque verbal, la sonoridad broncínea de las rimas y las medidas exactas, Y aunque parecieran una especie en extinción, siguen conservando esa identidad y esa manera de hacer cabriolas con los temas de sabor y color local y por extensión del rumor suave de la vida y sus cosas.

Dentro de esa reducida caterva de decimistas lambayecanos, lugar de honor y preferencial ocupa don Raúl Ramírez Soto, cultor e indoblegable hacedor impenitente de la décima de pie forzado con admirable maestría, precisión matemática y de arpegista, construye sus décimas como castillos artificiales: uno para cada fiesta y ocasión, tomando los temas que la vida y la experiencia le da.

Raúl Ramírez Soto ha hecho de la décima su insignia y blasón. Y en cada décima hay un tema que puede ser una autobiografía, una crítica a una actividad, a un personaje, señalamiento de alguna retorcida costumbre, filosofía y saber popular, dichos y contradichos, sociolectos, descripción de costumbres y tradiciones. La décima cumple en Raúl Ramírez Soto un abanico de posibilidades temáticas y una manera de zaherir, cual ortiga picalona, a la sociedad de su tiempo, a los personajes que están en la conversa popular y que al ser denostados de manera acre, Ramírez Soto los transforma en una décima festiva y picaresca que sin lacerar ni hacer llaga, picalonea y genera un cuestionamiento sutil a las conductas y vicisitudes humanas. En otra variante de sus tópicos temáticos, su décima busca rememorar y mantener en vigencia las costumbres y la identidad local, la chiclayanidad, usos y tradiciones, giros idiomáticos localistas.

Pareciera que la décima se ha convertido, finalmente, en el último reducto de la identidad temática, en el medio y vehículo de afirmar la historia utilizando a la literatura como el empaque y a la décima como el caramelo a degustar. Es pues, la decima el instrumento que nos da sonoridad, nos entrega variedades temáticas, nos hace sonreír socarrona con las formas de decir las cosas y nos presenta un tratado etnográfico variadísimo de usos, giros y costumbres de los pueblos.

Es la décima y la intención del decimista, el prototipo de la carnavalización de los personajes ironizados, el poder político, el poder mediático, el abogado, la tecnología, el futbol, son sujetos que llevan la peor parte, donde se trastoca y se pone en evidencia la sanción moralizadora de la sociedad, encarnado en el decimista. La décima cobra aquí una sanción moral, una sátira dicharachera canta las verdades con ironía fina y en otras urticariosas. El decimista se convierte en el puyador, en el escarniador de la sociedad y sus costumbres disolutas. Pero también la décima canta y celebra al amigo, las costumbres del ayer y la nostalgia de los pueblos y sus personajes y hechos. Digno tributo para una pieza estrófica de colección, la décima mantiene y pervive en el alma sancionadora de la sociedad y su época. Raúl Ramírez, con lapicero en ristre, sonrisa pícara y tono zumbón, rema en su barca literaria cual efemeredisista, encendimiento la chispa del solaz, de hacer que la literatura cumpla una de sus finalidades lúdicas y que está a su vez sea la acuarela de su tiempo.

Esta nueva entrega de Raúl Ramírez en “Vea Ud. eso” categoriza una función jakobsoniana conativa al lector de invitarlo a degustar las décimas calientitas que tiene un sabor a popular, a noticia de anécdotas y efemérides y que de seguro arrancará más de una carcajada, de tantas verdades cantadas a ritmo de pie forzado. Esta tradición que viene desde el siglo XVI, encuentra en el Perú, un bálsamo refrescante y un constante recurrente en sus ejes temáticos, específicamente en Chiclayo y en Raúl Ramírez Soto, un baluarte icónico de buena décima, buen decir, ingenio vivaz y harta donosura eufónica para hacer como quien va riendo, recibiendo los chicotazos de un bardo cantor. 59 décimas bastan para aquilatar el valor de un esforzado decimista que no necesita mayores empalagosos elogios fatuos, porque cada décima es su mejor carta de presentación.


Lambayeque, noviembre 24 de 2010
Nicolás Hidrogo Navarro

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

lunes, 22 de noviembre de 2010

domingo, 21 de noviembre de 2010

"En la yema del gusto"- Rully Falla Failoc & "Visión crítica de la Literatura"-Bernardo Tineo Tineo

"En la yema del gusto"- Rully Falla Failoc & "Visión crítica de la Literatura"-Bernardo Tineo Tineo














"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

viernes, 19 de noviembre de 2010

EN LA RECTA FINAL DE LOS FALLOS: PERFIL DE LOS JURADOS CALIFICADORES EN POESÍA- VII CONCURSO LITERARIO INTERNACIONAL – 2010- “José Eufemio Lora y Lora & Juan Carlos Onetti”

EN LA RECTA FINAL DE LOS FALLOS: PERFIL DE LOS JURADOS CALIFICADORES EN POESÍA
VII CONCURSO LITERARIO INTERNACIONAL – 2010- “José Eufemio Lora y Lora & Juan Carlos Onetti”

LAMBAYEQUE-PERÚ

1.- ELQUI BURGOS. Nació en el Perú, en 1946. Estudió en la Universdiad Mayor de San Marcos (Lima) y en La Sorbonne (París). Es el coordinador del premio literario Juan Rulfo de RFI, París. Reside en Francia desde 1974. El poeta Elqui Burgos, exiliado en París por su propia voluntad, militante activo de la Generación del 70. Del oficio poético de Burgos se puede decir que ha sabido trabajar la técnica poética del verso libre hasta los límites del virtuosismo, promoviendo la multiplicidad de lecturas en un mismo poema, haciendo saber implícitamente que todo lo leído y aprendido tiene razón de ser en el momento de trabajar la poesía.

POEMAS:

ARTE DE VIDA PARA EL BASTARDO

( imago mundi )

Razón no te falta, al considerar la vida como un tren sin rumbo, absurdamente perdido entre las dunas de un desierto nevado. Y, comprendemos, que tu revuelta no sea total, pues de serlo así, sería optar por el suicidio, algo que tú debes evitar. Recuerda, aquí estás para inventar la vida: al tiempo y a la muerte, opondrás la poesía; a la banalidad del mundo cotidiano, la invención del amor.



La poesía será el espejismo que siembre tu utopía. Ten presente que el poeta es un marginal con respecto a los valores que humean en los mercados; es indiferente a glorias efímeras, a status social. A cada acto suyo, incluso a su emotividad proclive al socialismo, los mira a través del prisma de valores que engendra su poesía. Y, jamás pretende poseer la verdad, pues, recuerda muy bien que dioses, hombres y la misma palabra que es carne de ilusión, han sido destruidos por el tiempo y los mismos hombres.

No descuides el amor de tu mujer. No olvides que el amor es la crea ción continua de una complicidad entre los dos. Un mundo, donde eres tú Ulises naufragando entre el café a desgano y las horas de trabajo forzado; y ella, Penélope entre tus brazos y a la vez inalcanzablemente soñada.



Pero, jamás deposites tus ilusiones en manos de otros. Sería un signo de debilidad. Nunca cometas el error de quemar incienso en nombre de tu mujer y en el de la poesía. Jamás olvides que eres tú la medida de tus sueños. Sin embargo, ten la nobleza de abrir tu corazón a las enseñanzas que otros puedan brindarte. Recuerda, un hombre que conoce sus límites y sus sueños, no visita al siquiatra: tu mujer y la poesía, te ayudarán a reestablecer la armonía en ti, el equilibrio con el mundo. Recuerda, tu mujer y la poesía, sólo te ayudarán a vivir, solamente te enseñarán a morir.

Si no olvidas estas enseñanzas, serás como un venado transparente en este canal de aguas estancadas que es la vida.



LOS AMANTES

los amantes

tienen el extraño privilegio

de vivir en el aire

de respirar aire

de estar rodeados de aire

un fuego inmenso invade a los amantes

se besan se reconocen como los ciegos

y con increíble gozo

haciendo caso omiso a lo terreno

vuelven a mirarse a los ojos

pero cosa insospechada

.....................los amantes

.....................................saben que están derrotados de antemano





HARA - KIRI



escuché cierta vez decir a muy honorables lenguas

quien busca la verdad construye su felicidad

y como soy persona humilde me dije

ya es bueno que busques la luz

así es como partí abandonando a mi mujer

sin que aquella lucecita chispeante en sus ojos

cuando hacíamos el amor lograra retenerme

todos los sabores naranjas peras duraznos

todos los resplandores casi agotaron mis manos

hasta que un buen día cansado ya de indagar

sentí muy cerca la muerte y reclinando

mi cuerpo en un poste revisé toda mi vida

................santo cielo

.........................allí confirmé que aquella lucecita

chispeante en los ojos de lidia

era llana y sencillamente mi verdad mi alegría

pero ya sólo es como si descubriera

........................que soy mi propio asesino



2.- BELLA CLARA VENTURA, colombo- mexicana, de padre surafricano, madre mexicana, abuelos turcos y griegos, judía, nace en Bogotá con la furia de los vientos en un agosto de cometas. Estudia en París. Directora, guionista y productora de cine durante largos años, con premios a bordo, hace 15 se dedica de lleno a la literatura con 10 poemarios publicados: “Diáspora y Asombro” 1995, “A lo lejos” 2000, “Hechizos de Bosque” 2001, Comarca sin Fronteras I y Comarca sin Fronteras II, "Huésped de la luz” 2004, "Magias y retablos” 2004 y "Niña de Adentro” 2004, Atisbos de Luz 2007, Oasis de un despertar 2008 También su obra cuenta con 6 novelas publicadas: “Almamocha” 1993, “Lo que la vida quiera” 1997, “Armando Fuego” 2001 editadas por Editorial Oveja Negra, la misma que le manejó la obra a Gabriel García Márquez durante más de 20 años, otra novela editada por Centauro Prosperar, “El viento de la sombra” 2004, reconocida como un best seller en el Miami Herald. "LA VOZ DE LA PASION" editorial Oveja Negra, 2006) y CONTIGO APRENDI 2007 Lord Byron Ediciones (España). El cuento no le es ajeno, lleva más de 30. Antologada y traducida en varias partes del mundo, con múltiples reconocimientos es invitada a encuentros literarios en USA, Suecia, Francia, México, Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador etc... Actualmente tiene nueva novela Caminos de Leche y miel para ser publicada al igual que 3 poemarios inéditos como “Eros en canto”.

Mujer de mil mundos, directora de programas de radio y profesora de yoga se determina como una caminante de la vida, que sólo a lo Machado se hace camino al andar.

Embajadora de la paz organización con sede en Ginebra Suiza

Representante del grupo Abrace Uruguay

Embajadora de Poetas del Mundo

Representante de IFLAC

Representante de Casa del poeta peruano

Miembro de la Academia de Artes (los Angeles)

Miembro de la Asociación de escritores de habla castellana en Israel.



POEMAS

LOS MUERTOS

Me duelen los muertos

los propios, los ajenos

los de ayer, hoy y mañana,

los desconocidos

y aquellos por conocer.

Los que recuerdan la lejanía de la raza humana

en una violencia

ni siquiera concebida por Dios:

inventada por el hombre

sacia sus instintos

más densos en un baño de la sangre

que le suena a fiesta.

Gala de los sentidos sin sentido

donde acuden Belcebú

y su corte de diablos

disfrazados de ángeles

para confundir al hombre

en su estado bestial.

Su libre albedrío sólo le sirve

para parecerse más a sí mismo,

a su faz de inconciencia,

de absoluto desencanto

frente a su propia vida,

reflejo de sus miedos.

Asesinan al otro

sin la piedad que cabe en el alma

de cualquier ser

por rastrero que parezca.

Me duelen los muertos.

Los del ayer, del hoy y del mañana.

Me duelen por ser propios

con sus visos retoñando en flores

mientras el dolor me aqueja.

Sólo un grito de un basta ya

me consuela

en la madrugada de otra conciencia

florecida de amapolas y girasoles.



ÁRBOL Y TIERRA

El árbol que me habita

es mi padre,

la tierra, mi madre.

Desde la cuna los mimos del padre

enramaron mi espíritu.

La tierra me cobijó los sueños.

Ambos plantaron en mí

ilusiones de niña grande,

flor de todos los rocíos

bebiendo sus aguas.

Me hicieron fuerte como las raíces.

Al árbol pertenecen.

Y a la tierra mis anhelos

de paz certera entre mis semejantes.

Eché el tronco a la vista,

situada en las alturas

hacia cielos más azules

con soles de mi propiedad.

En la base secreta me dejó.

Florecí.

Me dieron la madurez,

huésped de la savia.

Recuerdo de la hija iluminada

del árbol y de la tierra.

Ambos elementos me siguen,

como se persigue la vida

hasta la lápida.

Sobre la cual brotará una piedra.

Dirá que fui judía

con hojas y frutos

de la Tierra prometida,

que no es otra sino el Planeta,

anfitrión de mis pisadas,

similares a las de mis hermanos de habla diferente

y mirada de abierta redondez

a mis abrazos,

despojados de sangre ajena

bajo el canto de otros gallos.



LUMINOSOS HORIZONTES



Me corroe el alma

La sangre del hermano

Que si bien no tiene mi apellido

Se nombra con la muerte

en la proximidad del sentimiento.

Me hago a su luto,

Ennegrezco vestimentas

Y en el pecho se clava un dolor

Que deja en desconsuelo mis andanzas.

Las arrastro.

Me pesan hasta las lágrimas.

Atiborran de negruras la senda.

Ya no soy quien era.

Mitad de mi cuerpo

mantiene la tierra del hermano

sembrada en la cabeza.

No florece ningún pensamiento.

En desierto me transformo.

Sólo espero que una mano tienda su calor

para orillar a mis deudos

a la vera del camino

donde de sus rostros salga

el fervor de nuevos tiempos.

Los que anhela mi andar por el mundo

sabiéndome

negra, blanca, mestiza, mulata o amarilla.

Ya no importan los colores de mi íntima bandera.

Aquella que sostengo a media asta

hasta que el hombre me dé la razón

para enderezar el paso

al erguir la mirada hacia luminosos horizontes.



CORAZÓN DE MADRE



Los guerreros desconocen

el corazón de madre.

Si lo tuvieran

jamás bala entraría

en el pecho de un infante.

Rebotaría la dirección del tiro

hacia sí mismo antes de penetrar

en piel tierna.

No puedo obviar

las palabras sabias de Golda Meir:

Podemos perdonar a los árabes

por matar a nuestros niños.

No podemos perdonarlos

por obligarnos

a matar a los suyos.

Tendremos paz sólo cuando

los árabes amen a sus hijos

tanto como nos odian.

Me pregunto

¿por qué no cesa el odio

entre los semejantes?

Desde épocas remotas

primos fuimos de sangre y de patrias.

No tolero una muerte más

por ningún motivo.

Duele y despelleja el alma

guerras que pierden el sentido

aunque ambos bandos justifiquen

posiciones y delirios.

Que el fuego no sea motivo

para perder el corazón de madre,

faro de tantos desvelos

mientras otros duermen

en tranquilidad sus violencias,

sus desacatos,

el desacierto de ser nombrado hombre

antes de conocer su verdadera esencia,

luz divina en un camino de espinas

donde el amor será solución

a corto plazo.

Sueño eterno del poeta

ensimismado con las palabras,

en un corazón de madre,

huésped de cada poro,

carne de otros cielos.



BUEN SENTMIENTO



Quiero construirme

un corazón de madre

en cada célula de mi cuerpo.

Borrar de mi cerebro

la posibilidad

de tenerlo oscuro

en los compartimentos.

Sacar a relucir cada brillo

desde la palabra

para rehacer mi alma

a la medida

del buen sentimiento.



CIELOS EN LLAMAS



Aborrezco los cielos en llamas,

inflamados de morteros, de bombas

o como se llamen.

Prefiero horizontes en colores

como la gente

cuya piel se pinta y se rasga

al crear diversas razas.

Condeno la muerte de civiles

por ser tan injusta como

un hijo sin apellidos.

Una reingeniería del corazón

nos merecemos

con sangre azul

por la nobleza alcanzada.

Clamo por volver nuestra mirada

hacia firmamentos

que llamen a la cordura

donde se impongan nuevas voces

en el alma de cada hombre

para hacerle coro a la paz.

3.- JUAN PAREDES CARBONELL, Nació en Salpo el año 1936. Miembro fundador del grupo Trilce. n 1960 ganó una mención honrosa en el concurso nacional de poesía "El poeta joven del Perú". En 1994 fue elgido jefe del departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Trujillo.

Ha publicado el libro: César Vallejo, tipología del discurso poético. Esta publicación ha sido merecedor del Premio Latinoamericano CICLA de ensayo.

Entre sus libros de poesía figuran: "Canto del pueblo y del amor terrestre", "Biografía de un amor sin nombre", "Balada de la mujer común y los jardines", "Meditaciones de un oso caminante" y "El pez y la espada".
Actualmente se desempeña como docente de literatura en la Universidad Nacional de Trujillo.



POEMAS:

I

Sabes ,

la mar tiene sus lágrimas

como las tuyas.

Yo bebí una vez

el llanto de la mar

y era como el llanto tuyo.

Cuando yo bebí en tus ojos

tu ternura líquida

supe de la inmensa ternura

de la mar.

La mar

es bondadosa

y como tú

se desespera por besar

el cielo; pero sus labios

transparentes

de no poder besar,

nos llegan sólo en brisa

a descubrirnos solos...

X

Ámame como la luz:

serena, inmensa.

Como el dolor a

los humildes, ámame.

Ámame y en cada

gesto de amor

¡viva la vida!

Tú no puedes callar

como los ríos

en los surcos.

No puedes tú morir

como la flor

antes del fruto.

XI

ú silencio

es el trazo

de un paisaje

secreto

donde crecen los

sueños...

Ahí es simple

el amor

como los ríos lentos

que sólo

transcurren.

Tu silencio,

te digo,

es el gesto supremo

de algún cuerpo

en tristeza,

en sublime reposo.

Y es tu cuerpo

en reposo

el paisaje secreto

donde crecen

mis sueños...



"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant