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martes, 28 de diciembre de 2010

OPINIÓN DE PROMOTOR CULTURAL DEL “CONGLOMERADO CULTURAL” SOBRE GESTION DE CARLOS JESÚS MENDOZA CANTO

OPINIÓN DE PROMOTOR CULTURAL DEL “CONGLOMERADO CULTURAL”
SOBRE GESTION DE CARLOS JESÚS MENDOZA CANTO- AUN DIRECTOR DEL INC-LAMBAYEQUE-PERÚ


 
Nicolás Hidrogo Navarro*

La opinión de la gestión del director del INC-Lambayeque está mucho en función del grado de amicalidad y los beneficios recibidos, de la concepción de gestión y del tipo de arte ofrecido (gratuito con proyección social; rentado, (cobrando entradas o tipo mercantil vendiendo lo ofertado). El verdadero arte no se mercachifla a gusto y medida de los clientes. El verdadero arte es libre y no se piensa al concebirlo en venderlo sino en darlo para asombro del mundo.

Particularmente, desde el accionar literario, la gestión ha sido desastrosa no sólo por el tipo de trato recibido y los desaires hechos a las actividades literarias queriendo controlar y vetar el libre accionar de la estética de la palabra, sino porque en realidad el INC-Lambayeque le ha dado prioridad a las actividades teatrales y a los amigos con los que ha cogobernado en contubernio de silencio y protección cómplice.

Los balances no sólo se hacen por lo que has hecho, sino cómo lo hiciste y qué dejaste de hacer. Además, hay que confrontar qué cantidad de presupuesto tuviste, qué programaste y qué ejecutaste.

Para citar una perla, escandaloso ha sido el proceso judicial del robo de gasolina, emprendido por la denuncia de un humilde trabajador que tuvo el tino y la valentía, viendo que al interior del INC-Lambayeque (de allí se explica el por qué querían estar enjaulados) se cometían actos dolosos con los menguados presupuestos y con todo este documental se pudo hacer una denuncia por peculado y malversación de los fondos públicos (el director del INC-Lambayeque conjuntamente con su administrador durante seis meses hicieron echar gasolina por valor de S/ 300 soles mensuales a sus vehículos de uso particular haciendo pasar que lo consumía un destartalado e inamovible vehículo oficial que curiosamente utilizaba otro tipo de octanaje). Las pruebas de los peritos finalmente lograron irrefutablemente probar esta estafa y criollada administrativa y funcional que culminó finalmente, con todos los elementos probatorios, en una sentencia ejemplar y evitar así el abuso del poder y la impunidad de la corrupción en las instituciones del Estado. Muchos artistas y promotores, que calculadamente le ofrecieron su alianza estratégica por la cultura, lo canjearon por alianza estratégica para el blindaje y encubrimiento corruptor, así obtenían sus prebendas para consolidar sus negocios y mercancías culturales. El silencio ante todo ha sido la mejor formar de asentir y entrar en complicidad con el sentenciado director del INC-Lambayeque, tal vez tratando de buscar una posible sucesión o de ganarse alguito si la apelación le favorece.

 
Sé que algunos adeptos y afectos, convenidos e interesados estarían felices que siga, a pesar de todo, tipo la frase que le atribuyen al dictador Fujimori, "No importa que haya robado al país y mandado a matar gente", lo importante que hizo obra. Pues les pone feliz que la fachada del INC-Lambayeque esté bien pintadita con pintores amigos venidos desde Lima, amigos del director del INC-Lambayeque, lo que pocos saben y no lo quieren decir es que antes el INC tenía frescos, murales internos y externos, pintados por artistas locales que no cobraron nada y nunca se respetó su obra, por más simple que hayan sido, se sobrepintó y se hicieron otros diseños, con otros artistas, pagados por supuesto, "porque los pintores chiclayanos eran muy chabacanos".

El INC-Lambayeque privilegió el teatro y ninguneó la literatura. Se suprimieron los clásicos viernes literarios y se quiso hacer funcionar un "Café Literario", que sólo activó un par de veces con las confluencia trípode de otros grupos que no figuraban y no logró congregar a los escritores y poetas de la ciudad, en su esencia.

 
Hicieron funcionar los enlatados de cine a los que en un balance real y visual sólo han asistido entre 6 y 8 personas por función (claro que para el informe a Lima se traía en una noche convenida toda una aula de estudiantes y amigotes para que hagan bulto aunque sea por un día, el de la foto), tanto gasto, tanta publicidad (tan así que las tarjetas pomposas de programación cultural mensual ocupaban el 80% de los espacios de programación, generando así la percepción que el INC-Lambayeque hacía una programación con menú cinéfilo).

Es risible y curioso cuando los eslogan no guardan relación con la realidad "La cultura en tus manos", "Gestión con puertas abiertas", cuando todos saben y conocen que con la llegada del aún director del INC-Lambayeque se enrejaron los accesos y se aguachimanó ¡La casa de la cultura!, donde antaño era confluencia de todos los artistas y tertulias.

Actualmente no la concibo como una casa de la cultura en la extensión de la palabra, sino en una casa de los amigos de Carlos Mendoza Canto, del teatro y el raleado cine club y donde ocasionalmente los que sobran se convierten en una especie de entremés.

Ahora para ingresar debes de portar DNI y explicar por qué y para qué quieres entrar y debes tener permiso del mismísimo director por radio ¡qué huachafada más grande en 40 años no se vivió en el INC-Lambayeque! A eso no se puede llamar puertas abiertas. Tampoco a la maniática actitud de hacerse esperar por horas para ser atendido en las oficinas aún teniendo cita, un complejo de divo y un atropello bárbaro a la actitud administrativa.


 

· Soy docente de Lengua y Literatura, un escritor compulsivo por vocación, un promotor cultural por convicción y un librepensador intelectual contestatario que sólo quiere estar conforme con su conciencia. Cultural y mercantilmente no vendo nada. Promuevo cultura con mi propio peculio. Mi único capital son mis libros. Digo lo que pienso y lo que siento. No le debo favores a nadie. No me gustan las opiniones fáciles ni calculadas: al negro negro al blanco blanco. Quiero tanto al INC-Lambayeque porque allí alterné desde el año 1989 mi vida universitaria con la vida cultural. Allí, en el auditorio, conocí, interactuando y participando, a la que es mi esposa actual, entre declamación y declamación y disertación literaria. Allí en el INC-Lambayeque, en su biblioteca del segundo piso en aquel entonces, enriquecí y complementé mis lecturas literarias. He estado allí desde 1989 y he visto pasar a 5 directores, algunos con pena ni gloria, como lo veré pasar a este aun a costilla de sus piquichones. No soy un hombre de escritorio, sino de acción. Ni pretendo ni ostento cargo alguno, odio a los que están sentados en un sillón dando órdenes. En Conglomerado Cultural no hay jerarquías ni presidencias ni nada, todos somos coordinadores de igual a igual.

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

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