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domingo, 31 de octubre de 2010

UN ISLOTE EN MEDIO DE LA REGIÓN LAMBAYEQUE: UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO-Por Nicolás Hidrogo Navarro

UN ISLOTE EN MEDIO DE LA REGIÓN LAMBAYEQUE: UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUIZ GALLO




Por Nicolás Hidrogo Navarro
(Dedicado a mis profes de la FACHSE-UNPRG
que me repitieron hasta el cansancio
“debemos ser críticos y enjuiciantes
de la realidad, sin temer nada a
nada y hacer culto de la verdad aunque duela”.



Las voces críticas sobre la real situación de la universidad peruana, incluido de las provincias, indefectiblemente no saldrá desde adentro, de los que tienen engullidos el pedazo de torta entre su boca, so peligro que por hacerlo suelten ese delicado manjar laboral.

Pese a todos los publirreportajes engañosos que nos venden a través de los medios de comunicación y su propio oficina de imagen institucional, la realidad maquillada, termina por levantarse cada mañana con la cara real ajada y desmejorada y esa verdadera imagen la viven los mismos estudiantes, los mejores jueces de su fracaso, su disminuida calidad académica y la falta absoluta de lo que –sólo en palabras- resuena como vacuas ideas que esconden la triste realidad- la calidad exige. Ellos saben que la universidad sólo es un barniz para completar el currículo y justificar una caza laboral en el futuro. Sirve poco la formación, pero el cartón vale mucho. Como es tradicional en el Perú, aunque no sepas nada y aunque asistas a mil capacitaciones nunca aplicadas, lo que manda y vale es el papelito Por lo demás, se aprende haciendo en el trabajo. El profesional se aprende haciendo ¿Y entonces para qué una acreditación de la universidad? Las teorías y clases áulicas son sólo ejercicios de socialización colectiva.


UNA MIRADA DESDE ADENTRO

La Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” es una unidad académica estatal –la única con esta condición, en la región Lambayeque, de más de un millón de habitantes- que tiene en sus aulas unos dieciséis mil estudiantes en 24 carreras profesionales. Con ya cuarenta años de existencia. Curricularmente poco a cambiando, aunque infraestructuralmente pretenda vendernos la idea de casa nueva y moderna. El 80% de sus profesores sobrepasan los 55 años de edad, así que si lo miramos de este modo, no es tan nueva en su espíritu y su disfuncionalidad es tal que sólo de casi tres cuartos de millar de profesores que enseñan en su totalidad y dictan clases en aulas, sólo un 15% aproximado tiene formación pedagógica, el resto son ingenieros, veterinarios, médicos, sociólogos, enfermeros, ingenieros civiles, puros que están fungiendo de profesores en las aulas, sin tener nociones científicas de un diseño curricular, un plan de estudios, cómo hacer una clase magistral o cómo operan las competencias y capacidades intelectiva en sus estudiantes a la hora de la transferencia informativa o generar motivaciones significativas en el proceso enseñanza-aprendizaje. Conclusión enseñan, con el ostentoso y oropeloso, titulacho de catedrático, meros abogados, médicos, economistas, ingenieros, médicos, sociólogos, usurpando la labor de un docente, transfiriendo información, pero no formando profesionales con competencias profesionales humanistas.


El sistema de ingreso IBM obsoleto: memorismo antes que criticismo
Mientras la educación secundaria se desvive por formar en competencias metacomunicativas, razonamiento lógico, valores y significatividad de los aprendizajes vivenciales, la universidad de un plumazo hecha por la borda todo esto con su ingreso memorista de 100 preguntas tipo IB –en tres horas- que explora sólo el nivel memoria y anula el nivel de análisis crítico, demostración de capacidades intelectivas metodológicas y actitudes para el estudio e investigación. La universidad sigue exigiendo autómatas memoristas programados en tres horas para devolver cual grabadoras conocimientos cognitivos y condicionando al sistema educativo nacional al fracaso, porque “el éxito erróneo en los colegios estatales ha sido vencido por las academias y colegios preuniversitarios, midiendo que cuanto más ingresantes tienen a las universidades, mejor es el tipo de enseñanza. Las academias y colegios preuniversitarios no educan, sólo instruyen paporreteramente, atiborrándolos de conocimiento memorístico, sintonía exacta a la frecuencia de la universidad: las fechas, los nombres, las clasificaciones, importan más que el producto y el razonamiento procesual del conocimiento implícito. Eso es lo que pide la universidad, ese es el daño histórico que la universidad peruana le hace a la educación nacional, y nadie dice nada.

Currículos de hace 30 años atrás: los mismos cursos con diferentes nombres
El análisis de los documentos de gestión formativa superior en la UNPRG evidencian que no sólo han plagiado documentos funcionales de otras realidades universitarias, aderezándolos con algunos sinónimos para maquillaros como diferentes, sino que funcionalmente los docente siguen trabajando con el sistema silabar de hace unos 30 años, cambiándolos de fecha y de algunos títulos nuevos, pero en esencia para ellos el conocimiento es uno solo y nada ha variado desde hace unas décadas atrás. Es muy cómodo seguir dictando un mismo curso hasta de memoria durante quince promociones.


Investigación diagnóstica y tesis de papel
En la biblioteca central Jaime Hernández de Souza, de la ciudad universitaria de la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo”-Lambayeque, junto al resto de bibliotecas y hemerotecas especializadas, existen alrededor de unas diecisiete mil tesis y proyectos, apolillados, obsoletos, anacrónicos y no vigentes ni en la realidad ni en la aplicabilidad. Nunca surtieron efecto ni cambiaron nada, sirvieron para dar un título o licenciar a alguien en algo, sólo se limitaron a describir diagnósticamente la realidad coyuntural desde uno y otro enfoque, pero igual siguen siendo candidatas a los punzones de las polillas en los anaqueles. Tesis que no se aplica, no se valida, no cambia nada, no sirve de nada

Extensión universitaria hasta la puerta de ingreso
Cual castillo feudal la UNPRG-Lambayeque se ha convertido en una isla disfuncional que hace mucho barullo interior, pero no produce nada. Sus razones de Formar profesionales, Investigar y Proyectarse a la comunidad, sobre todo esta última es una mera declaración lírica porque su radio de proyección universitaria es tan débil que sólo alcanza hasta la puerta de entrada de la universidad en papel. Creo que ese nombre impropio debería ser funcionalmente modificado por Proyección Intrauniversitaria. Y esto es, porque hasta el 95% de los estudiantes no saben par qué y a quiénes beneficia.

Cuando la publicidad esconde la realidad
Es lícito tener una oficina de imagen institucional, pero cuando su función es maquillar la realidad, evadir lo esencial y evidente de lo que pasa, de lo que opina, sugiere y quiere la razón de ser: los usuarios, entonces estamos hablando ya de una Oficina de Ocultamiento Institucional. La publicidad tiene su código de ética, de decir ponderadamente lo que es, da y quiere y sus propias limitaciones y alcances del producto o servicio, pero cuando todo lo que se publicita no es ni se da, entonces ya es un problema: fabricar ficciones, que le corresponde a los novelistas, pero no a los periodistas. Mucha publicad de la UNPRG-Lambayeque, como que un alto número de sus profesionales egresados está laborando, es una falsedad, pues se conoce que sólo el 12% de sus profesionales egresados con título, está laborando en un puesto laboral en el que se formó. Estadísticamente 12% no “es alto ni significativo”. Es un fracaso que debe replantear una moratoria de exámenes de ingreso y hasta un replanteamiento de las carreras –de fusión o cese-, en función de la necesidad y el contexto de exigencia laboral.

Maestrías y doctorados: masificación mercantil, facilista sin investigación ni producción intelectual
En los 90 y hasta los 2000, se creyó que las maestrías y doctorados como extensión de la investigación científica educativa iban a ser la panacea y la solucionar los problemas educativos –primero de la FACSHE y luego de la región- y para eso se abarató populistamente los costos hasta hacerlos más baratos que un CEO o una academia de baile de marinera. Pero nada. La masificación sin calidad docente ni exigencia, convirtió a esta unidad en una feria rodante con consecuencias económicas y metodológicas desastrosas. Del 100% que inicia sus estudios en una mención al llegar al cuarto módulo, sólo concluyen el 35-40% y de este porcentaje sólo el 25% obtiene sus títulos de magister o doctor –razón: pésima coordinación secuencial de la estructura y concepción epistemológica y concatenación metodológica de los productos acreditables de Proyecto de Tesis y Tesis en sí entre profesores de módulos I-IV, asesores y jurados calificadores, que lejos de animar, desmotivan y desaniman la continuidad y culminación. Del 100% de los ya magísteres y doctores, sólo el 5% se ha convertido en un investigador consuetudinario y produce libros de metodología y conocimiento validado, desarrolla propuestas, artículos científicos, el resto muy oronda y huachafamente andan inflados como auténticos pedantes y -pese a estar ejerciendo la función docente en aulas- se molestan iracundamente cuando los llaman sus propios alumnos “profe”. Para muchos el obtener una maestría o doctorado no es para estar dotado con competencias investigativas, sino para lograr una plaza laboral en educación superior o ascenso laboral, obtener una bonificación económica adicional, o para estar estirando el gaznate exhibicionista y plumajuelas vistosas de pavorreal y ser “respetado”.


Una fábrica de tecnócratas y burócratas: los valores están supeditado a los saberes
El Perú siguiendo su tradición colonial tiene más abogados, ingenieros, enfermeras, médicos y maestros que el Perú necesita, aun cuando todos los profesionales con títulos estuvieran empleados cubriendo todos los puestos por necesidad social, todavía nos sobraría la mitad de profesionales “ya formados” para exportar. Hay más de los que se requiere, pero nadie hace nada por parar esta fábrica y reconvertir a las universidades en centros, más que de burócratas y tecnócratas, en técnicos que dejen atrás el viejo concepto laboral de oficina por el de centros de producción.

Ni hablar, con los valores. La universidad es una escuela de la protesta, pero no de la propuesta. La universidad es una fábrica de campeones de la retorica conceptual, pero no de de la práctica. Esos políticos que hoy nos gobiernos tuvieron en la universidad su mejor escuela de la corrupción. Ese abogado que hace triquiñuelas para ganar sus juicios, esos jueces y fiscales que alguna vez pisaron la universidad hoy venden la justicia al mejor postor. Ese ingeniero o administrador o economista que llegó a ser alcalde o presidente regional, ha hecho de su gobierno el botín añorado con sus subscritores y aportantes en su campaña electoral. Esa enfermera que juró defender la vida y al paciente, se sienten dueños de los hospitales y los centros de salud y tratan a los pacientes como sus entenados. Esos son los profesionales que la universidad formó, sin ética práctica, más que ética y retórica barata de mitin populista.

Casi una universidad privada: tasas educativas acorde a los apetitos del consejo universitario
Comparativamente las tasas educativas de la década del 90 al 2000 y del 2000 al 2010, se ha multiplicado por varios dígitos. Un certificado de estudios que en los 90 valía 5 soles pasaron el 2000 a costar 40 soles y al 2010 se expide por 80 soles. La emisión de un título profesional, costaba en los 90 alrededor de 120 soles; a los 2000 pasó a 280 y hoy al 2010, pasó a 560 soles. Qué es esto. Ser más campeón que la propia inflación del país.

No sólo esto se equipara en costos a las universidades privadas, sino que se contradice con el discurso del gobierno universitario, constituido por autoridades, docentes, alumnos y egresados que dicen representar sus intereses. El estilo y mecánica de elección de autoridades se ha prostituido tanto que es una feria mercantil de compra, venta de votos y conciencia de los representantes elegidos. De esta manera se puede ganar un decanato, un rectorado, consejo de Facultad o un Consejo Universitario, rodeado de cómplices y afectos al gobierno de turno, para tener carta libre y hacer lo que se les venga en gana, apelando al viejo concepto de autonomía universitaria. Por ello se oponen con férrea tenacidad a las elecciones universales, porque se le acaba su negocio o se le haría más complicado comprar a todos los estudiantes y docentes electores.

Patria Roja: los embozados detrás del poder
Desde mi formación universitaria desde finales de los 80, una vieja amenaza soterrada paralizaba a gana y gusto las clases y la administración de la UNPRG, haciendo que todo sea un ciclo por año y los estudiantes envejecieran en las aulas. Mantenían pintados los pabellones, las pizarras y todo de donde se podía escribir con lemas todo de rojo, como la sangre misma de la violencia. Eran los Patrias Rojas. Cuando estuvieron en el poder su mayor desgracia fue que la oposición, Los Margaritos, le hicieran huelgas y paros. De aquí se colige que al mayor dolor para un ladrón es que le roben, para un huelguista que le hagan huelga.

El comedor universitario estaba superpoblado, de 300 usuarios que eran en los 90, 280 o debían ser patrias rojas o debían ser amigos que apoyaran en las marchas, tomas de local, paros y huelgas. Creo yo que Patria Roja, esos paranoicos fundamentalistas que siguen creyendo que las lecturas de Mao, Stalin, Polpov, Trosky, Marx, Engels, Molotov, el Che – obviamente desvirtuados de su contexto histórico y su concepción filosófica- deben aplicarse a raja tabla en un contexto moderno y evolucionado, siguen gobernando o hackeando la universidad aunque sea un raleado grupúsculo de oscuros personajes, apolillados y naufragados en ideas anacrónicas y obsoletas.

Comedor universitario: semillero de las tomas de locales y apoyantes de las huelgas: tú me apoyas yo te apoyo
Hasta antes del 2000 en la UNPRG-Lambayeque, el acceso al servicio del Comedor Universitario era presentado un expediente de indigente o estudiantes de provincias para tener un cupo, previa evaluación de una ficha socioeconómica. Después del 2000, ateniéndose a la autonomía universitaria y yo hago lo que quiero en la universidad y no le hago caso al Estado, el que me da la plata, esta modalidad se trocó por otra más controlista y amiguera. Era el decanato de cada Facultad en última instancia la que determina si daban o no cupo a un estudiante solicitante. La lógica pareciera más justa y racional, descentralizar esta función a cada Escuela. Pero el criterio, a partir de esto, ya no fue la indigencia ni el origen provinciano, sino “apoyas o no apoyas al gobierno” y obviamente los más beneficiados terminaron siendo “los dirigentes estudiantes que manipulan y mueven las tendencias de los votos y a todo aquel que fuera afecto al poder. Es así como el Comedor Universitario de al UNPRG se ha convertido en un reducto, increíblemente, de los apoyantes de las tomas, paros y marchas y no necesariamente de los mejores estudiantes, de los que menos tienen o de los que por venir de provincias tienen dificultades.

En los últimos 5 años, con esta política, se han realizado alrededor de 96 paros, 18 huelgas que han consumido 09 meses de paralización de clases, pero claro los profesores siguen cobrando, sino. La UNPRG se encuentra tan desacreditada que realistamente el plan de estudio que debería llevara a cabo en el periodo e 5 años, con huelgas y paros sólo se cumplen 3.5 años, el resto son paros y huelgas bajo la facha de “más rentas para la universidad, homologación para los docentes (pero sin evaluación, nosotros solitos nos evaluamos cada vez que queremos)”. Triste realidad, de la que ningún documento de la famosa pretendida acreditación, con autoevaluación incluida, da cuenta.

La FACHSE: Una universidad dentro de otra universidad haciendo negocios
La Facultad de Ciencias Históricos Sociales y Educación FACHSE, es un caso especial. Es una universidad dentro de otra universidad. Es una feria ofertona de cursos, cursillos, títulos y titulachos. Su decanato es más apetecida por los politiqueros mañosos y los grupos de poder archipielizados al interior, por la cantidad de recursos económicos en juego.
Su crecimiento económico, presencia geográfica y su canasta diversificada de cursos y programas educativos ha crecido dispar con su crecimiento intelectual y de calidad educativa.

En esta Facultad tenemos un claro ejemplo en que no esta tan cierto que para mejorar la calidad educativa hay que pagar más a los docentes y que sólo eso por inercia la calidad del docente redundaría en la calidad educativa de los estudiantes. Ni las maestrías ni los doctorados obtenidos con beneficios y auspicios de la propia FACSHE, han logrado tal hazaña.

Cualquier docente nombrado en la FACHSE que obtiene por el Estado una remuneración básica entre los 1500-3000 soles por la carga académica de formación en los estudios regulares, según su dedicación exclusiva o su nivel, fácilmente triplica y hasta quintuplica este sueldo por estar ocupado en los programas especiales llámese LEMM, PCAD, LICOM, PCU, segundas especialidades, diplomados, maestrías, doctorados. Así que un docente de la FACHSE debería estar –por estar bordeando por encima de los 10,000 mensuales- en lo óptimo de su capacidad intelectual y hacer honor al intitulo de “catedrático” y más aún ser un productor permanente de textos propios –por supuesto no recopilaciones de artículos bajados del internet, sino material validado y producido por su experiencias de investigador. En el pasado un catedrático era una catedral, un sabio, una lumbrera, un rector del saber, un intelectual que cambiaba el rumbo de la historia y ejercía un magisterio pygmalión sobre sus estudiantes. Aquí en la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo”-Lambayeque, no conozco alguien que por ventura se acerque siquiera a este ideal. Magísteres y doctores de puro adorno, sin producción intelectual, sin un magisterio trascendente, sin cambios en su metodología docente ni en su actitud hacia la investigación. Jamás así, nunca jamás, siquiera conseguiríamos un Premio Nobel –indicador concreto de calidad y excelencia educativa en las grandes universidades del mundo-, eso sería una quimera.

Conclusión: La FACHSE se ha convertido en una unidad académica tipo mercachifle, con una política de clientelaje docente, autista y autosuficiente y tremendamente deudora de la mejora de la calidad educativa, las innovaciones metodológicas, una isla paria al interior de otra isla que vive desenchufada y autómata absorbida en sus procesos administrativos de fabricar cartones, abrir nuevas sedes e “inventar nuevos paquetes comerciales”, pero con poca capacidad para ser partera de su propio nuevo nacimiento como una Facultad moderna y funcionalmente comprometida con el desarrollo de la región. Pero con el mismo plan de estudios, un plan estratégico y currículo remedo de la Pontificia Universidad Católica del Perú, magísteres y doctores disfuncionales, sin producción ni preocupación real por salir fuera de sus muros, una gestión preocupada por seguir en una afán reeleccionista, obtestación y conservación del poder para lograr beneficios y repartijas del poder, una plana docente caduca, una precariedad de aulas –no porque estén bien pintadas o sean de ladrillos son modernas- y fundamentalmente con una enorme deuda de su encargo social, todo cambio sólo se hará en el papel y en el discurso.. Si existiera una evaluación de suficiencia profesional para todos los egresados, para medir sus competencias formativas, metodológicas y profesionales, creo que tendrían todos que volver a una complementación, retroalimentación y revalidación de sus títulos profesionales. Si alguien quiere hacer un estudio de todas las componendas políticas, los métodos y estilos de repartijas del poder, la forma de generar clientelaje político y el emporio de la ineficiencia e ineficacia, e allí a la FACHSE, buen punto, buen estudio, buen, caso, buen libro.


UNA MIRADA DESDE AFUERA
¿Y en qué nos beneficia a nosotros?

Visto desde afuera la universidad es una ciudadela de misterio, donde todos los días concurren unos dieciséis mil estudiantes en la mañana, en la tarde y en la noche. ¿Pero para qué está hecha? Allí se va a estudiar y los fines de semana a jaranear, aquí cerquita en la Bocana y en los chicherìos o en el Fundo de la propia Universidad.

Lambayeque tiene unos seis pueblos jóvenes: San Martín, Santa Rosa, Toribia Castro, Los Ángeles, Nuevo Mocce, Santo Domingo, pero nadie sabe a ciencia cierta para qué existe la universidad y a quién beneficia. El discurso justiicatorio se pierde o se esconde con al siguiente frase “formamos profesionales para servir al pueblo”. Peor al poblador no le interesa la formación, sino lo que nosotros podríamos decir “La extensión universitaria”, en salud, educación, organización, asesoría, capacitación, promoción del desarrollo humano, etc. Eso no existe, formal ni funcionalmente como una propuesta integrada.
Por eso todo el mundo señala, a la universidad la conozco sólo de pasada y de fachada.

Qué hay adentro y qué hacen
Adentro en la universidad hay más de un centenar de aulas con carpetas unipersonales –para que cada uno siga siendo individualista-, bibliotecas con libros editados hace 10, 20, 30 40 ò 50 años, con una ruma de tesis que a nadie le sirve, que casi nadie utiliza, porque prefiere ir a las fuentes modernas del internet, con laboratorios repitiendo los mismos experimentos de Pasteur, Joule, Pavlov, etc., sin generar un producto nuevo ni una invención sensacional que sorprenda al mundo y le sea útil a todos, estudiantes que hacen vida social en los cafetines porque entró el profesor “Agua de Manzana” –porque hace dormir a los estudiantes en clases- profesores como hormigas que van para allá y vienen hacia acá con poca comunicación y relación entre sí, aulas con profesores discurseando - “maleteando” – de lo mal que fue desarrollado el curso de Investigación I y lo obsoleto de sus esquemas de la década del 80 o profesores haciendo leer a sus estudiantes las mismas separatas de hace 15 años atrás, porque según él el conocimiento no ha cambiado, aunque él nunca ha ingresado a navegar a internet porque todavía no tiene tiempo para asistir a un curso de computación, etc.
Adentro es un mundo que los ciudadanos comunes y corrientes no entienden, ellos quieren que la universidad justifique el gasto que con sus impuestos les permiten vivir y darles el estatus de ciudadano empleado.

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

Leyendo... leyendo... La casa verde de Mario Vargas Llosa

Leyendo... leyendo... La casa verde de Mario Vargas Llosa
Por NaranjaPlátano
La sección de cultura de ese domingo venía destinada a la literatura, debido a dos hechos ocurridos en la semana: El más importante era el otorgamiento del premio Nobel de literatura a Mario Vargas Llosa. El otro: la Feria del Libro de Frankfurt. Sobre esta última había un extenso artículo que lanzaba la mirada sobre el futuro del libro, asumiendo que esta feria era más una de negocios que de literatura, como otras. La preocupación principal era el futuro del libro de papel y la entrada del libro digital electrónico. Leí con interés el artículo que enfrentaba al libro con el libro, suponiendo que sólo habría dos libros como clase, el tradicional y el del supuesto futuro. Terminé de leer las interesantes disquisiciones del artículo donde se consideraba opiniones como las de Humberto Eco, Eoin Purcell, o el propio novel Nobel Vargas Llosa y otros, entre futuristas, editores, escritores y más, y quedé con una sensación de parcialidad en la mirada que se deja caer sobre el tema, que sólo ve al libro como producto editorial. De esa sensación nace una reflexión posterior, casi matemática, en el sentido de la matemática moderna: ¿Cuántos libros hay en el espacio de los libros? y ¿Cuál es el operador que los determina?; por último: ¿Es distinto el libro de papel del libro digital? ¿Determina dos libros distintos, o es un mismo producto que se envasa en una caja diferente?

El Nobel de literatura me había llevado a leer de nuevo La casa verde de Vargas Llosa. Lo había leído por primera vez para un taller literario, por lo que había preferido un formato digital, que me permitía un mejor análisis. Volví a echar mano de esa versión, para poder esbozar un comentario y mientras leo, recuerdo las preocupaciones de los editores y me digo que me siento igual de cómodo leyendo en mi pequeño netbook que en un volumen de papel. Más aun, pienso que no es otro libro el electrónico que el análogo pero esta pregunta persiste: ¿Puede un mismo libro ser dos o más libros? Quizás La casa verde de Vargas Llosa sea un buen caso para responder la pregunta.

Entro a una librería tradicional, cualquiera, llena de anaqueles, llenos de libros. Todos clasificados de diversos modos: Científicos, de arte, literatura, filosofía, mucho y mucho más. En literatura latinoamericana, en cierta editorial, en la portada una mujer desnuda con una mariposa posada en la espalda, también una casa verde sin puertas ni ventanas, está nuestro libro. Tiene quinientas veintitantas páginas, tapas blandas, terminado rústico, algo más de veinte centímetros de alto y quince a diez y ocho de ancho, esto si mi ojo y cálculo no me falla. Como sea, al verlo, esta novela y todas las otras, de este u otro sello editorial, tienen una peculiaridad común: Son un producto. Todo libro, aquí, lo es. Esta hecho así. Su tamaño, color, peso, quizás hasta el aroma de sus páginas de un amarillo tan especial, tienen una planificación determinada por una idea de mercado. Por eso son un producto. Podría ser una edición elegante de tapas de cuero de Eugenia Grandet de Balzac, u otra en papel couche, de tapas duras de Santuario de Faulkner, o una pequeña, de bolsillo de Madame Bovary de Flaubert, pero todos serían un producto. Quizás uno diseñado para el ejecutivo elegante, que viste de casimir inglés y usa corbata de seda, otro para la joven que lee en el metro, camino al trabajo, o para el intelectual que busca la reflexión del autor o critica su estilo, en fin, podría ser una finísima edición para coleccionistas, pero serían todos un producto. Este es el libro del editor, cuyo afán es comercial cuyo objeto es el producto. Su formato es un recurso de venta que deriva de la misma obra, del mismo autor, varios productos diferentes. ¿Cuántas veces no vemos a alguien que regala hermosos libros de los que nada sabe? ¿Por qué regala un libro específico? Es muy probable que esté regalando la decoración, que hace del libro de la editorial un producto.

¿Escribió, Vargas Llosa, cuatro o cinco La casa verde diferentes?, ¿Uno para regalo?, ¿Otro para jóvenes estudiantes?, ¿Alguno para académicos o intelectuales? ¿y así?. El autor escribió una sola novela La casa verde, que además de relatar la historia de la primera casa de putas de Piura, sea o no una ficción, que puede ser una forma de discurso o una manera de reflexión política, o también una compulsión narrativa nacida de una aventura o experiencia personal, o una conjugación de varias o todas; pero es una obra, entera, única y precisa que el autor construyó de acuerdo a alguna circunstancia íntima, que quizás, hoy, ni el mismo tenga completamente clara o puede que nunca haya sabido por qué la escribía. Pienso que el autor, cualquier autor, escribe por motivos más o menos vagos cada obra específica. Quizás el impulso primero sea la leyenda de aquella primera casa de putas en una ciudad aún pequeña en el norte del Perú. Es posible que parte de la leyenda fuera la selvática que ejerce de prostituta, explotada por su marido, que la trajo de alguna localización que le tocó servir en el ejército, o puede que sea sólo parte de la ficción construida por el autor, pero ese hecho de la trama habrá inducido una parte muy gruesa de la historia, que transcurre en la selva amazónica. Esa es la manera en que nacen las obras narrativas. Algunas pueden nacer de un discurso específico, que el autor teje entre la trama de la historia, no obstante que en esta obra de Vargas Llosa no hay un discurso preciso, aun cuando hay, sin duda ninguna, desarrollo de ideas que implican reflexiones de autor. Pero son varias, quizás momentáneas dentro de la trama y diversas. No hay un solo hilo coherente discursivo. De cualquier modo, sólo el autor, y es posible que sólo en el trance de la escritura de esa obra precisa, tuviera claridad del objetivo y motivos para escribir La casa verde y no otra novela diferente. En todo caso, así se determinó una obra única de autor: El libro del autor.

Una vez traspasados estos dos libros, como clase de libro, el mismo ente libro llega a su destino final: El lector. ¿Acaso hay, para la entidad libro uno que corresponde al lector? ¿No es el libro del lector el mismo que el del autor? Es que el autor escribe con precisión lo que lee el lector ¿o no es así?. Habrá quienes defiendan que sí; que el lector es un ente pasivo frente al autor, como el niño que se sienta junto a la chimenea, a los pies del gran anciano, iluminado no sólo por el fuego que entibia el ambiente, sino por su gran sabiduría esencial, para escucharle relatar historias fascinantes y maravillosas. En fin; un niño a los pies del gran anciano puede fascinarse mientras otro, idéntico, bosteza aburrido e incrédulo. Lo mismo sucede al lector. Es que el lector no es único, sino innumerable y multivariado. Bastará un solo matiz, para que su La casa verde sea una distinta novela que la de aquel otro lector que lee en el asiento junto a la ventanilla del ferrocarril metropolitano. Más aún; quizás si leo La casa verde junto a aquella ventanilla, en un ferrocarril de largo aliento, que me obliga a leerla completa ahí, en esa instancia, resulte una novela del todo diferente que si la leo en primavera, bajo las acacias del jardín. En mi primera lectura, si mal no recuerdo, durante una semana persistentemente lluviosa, junto a una ventana que mostraba edificios y cerros grises, copas de árboles altos, de ramas desnudas, en la tristeza de un invierno incesante, del todo diferente de la exuberancia amazónica que leía, La casa verde fue más una cuestión de estilo que de relato, de estructura que de discurso. Fue una novela fragmentaria, empeñada en esconder en el desorden temporal y toponímico del relato, que iba y venía, no sólo en la geografía, sino en el tiempo del relato, estructurando, entonces, una difícil hilación de los sucesos cuya trama estaba demasiado llena de nudos, de modo que en un relato más lineal habría planteado enormes dificultades al autor. No sólo habría sido más dificultosa en términos de coherencia, sino que quizás se hubiera transformado en una especie de serie culebrón, de las que vemos hoy en la televisión de cualquier lugar. Recuerdo haber visto, en algún momento, una entrevista de Isabel Allende que imaginaba a Vargas Llosa escribiendo en orden absolutamente cronológico las historias de sus novelas, para luego recortarlas y colgarlas de unos cordeles, de modo desordenado, según el cual se edita finalmente la obra [1]. El propio Vargas Llosa ríe, junto al mismo entrevistador, una semana después y asegura: «Nunca he hecho eso. Nunca he escrito cronológicamente y después he cortado para hacer una especie de recomposición. No. No, no, no. Edición hago mucha pero la primera estructura es la que aparece al final» [2]. ¿Por qué habría, yo, de dudar del escritor?

Aceptando que es así, y recogiendo otras opiniones de Vargas Llosa en la misma entrevista donde hace las declaraciones, hoy, después de leer por segunda vez su La casa Verde, con un espíritu mucho más analítico, se me ocurre que la historia lo va superando. ¿Cuántas veces le ocurre a cualquier autor que la obra es tanto más monumental, en tanto se construye, que el proyecto casi preciso que se inicia, por ejemplo, con una mítica casa verde en medio de un arenal? En algún momento del armado de la comprensión de la novela, que se deberá leer como quien arma un rompecabezas, con pequeñas fichas dispersas en el mesón que constituye el libro; se me antoja que Anselmo, el músico arpista, es como una especie de Bugsy Siegel, que elige la mitad de la nada, de un arenal, en Piura, así como el otro lo escogió en Nevada, para levantar su gran centro: del pecado para unos, de la diversión para otros y del libertinaje para, quizás, todos. Cuando tomo aquella ficha, que parece contener esa imagen, para calzarla en la gran imagen que propone el autor, imagino a la casa verde como una alegoría del sistema americano del país sin nombre, puritano, que esconde sus pecados en un arenal que todos conocen, pero que está apropiadamente oculto según los conceptos sociales de moral, en Ningunaparte, cuyo verdadero nombre y ubicación todos conocen. Ahí cantan los mejores, bailan y hacen magia y cabaret las más grandes estrellas. Esta ficha de la imagen que la lectura quiere componer, calza bien con una posible alegoría del poder que representa el gobernador Reátegui, para quien el poder político es apenas un recurso económico. También calza bien con el resto de imágenes del enjambre de personajes que parecen dividir a la sociedad entre dos mundos: El primero y el tercero, en medio de los cuales luchan un sinnúmero de ambiciones y ambiciosos cuyo segundo mundo jamás amerita un nombre, sino una lucha sorda y absurda que sólo conduce al aprovechamiento del poder económico, de ambiciones y necesidades. ¿Hay quizás, en el momento en que se llega a ese entramado de la novela, una develación del primer discurso de autor? ¿Iba, Vargas Llosa por ese camino? ¿Se desvió después a otros temas del discurso?. Me parece ver, también, un doble juicio al papel de la iglesia, moralizante en la casa verde, con una moral castigadora y vengativa, donde el peso del pecado puede llegar a cualquier extremo, entre quemar la casa verde, hasta incluso el del despectivo perdón, cuando al fin accede a dirigir la liturgia fúnebre de Anselmo: «Sabe fútbol pero no sabe español -gruñe afónicamente-: El padre Doménico, qué disparate. Vendré yo -el padre García hace un ademán impaciente-. ¿No ha pedido ese marimacho que yo venga? Para qué tanta habladuría entonces». Mientras en Santa María de Nieva es una iglesia brutalmente evangelizadora, que sale a cazar, comandada por las monjas del convento y secundada por el ejército y las fuerzas sociales, a las jovencitas indígenas, para civilizarlas de un modo completamente colonial. Es también un tratamiento tercermundista que muestra un reflejo de la Iglesia Católica en sus diferentes roles, con ambas alegorías. También van cayendo temas de reflexión que parecen surgir de las escenas y que no necesariamente estuvieron planificados, como parte de la estructura narrativa, sino que son encuentros en el camino, como la posición social de la mujer, la propiedad de hecho del hombre sobre ella, la explotación típica de la mujer en las clases bajas latinas. También el uso abusivo de las clases dominantes sobre las menos cultas y en especial las originarias, en servidumbres cercanas al esclavismo disfrazado y más.

En este entramado, se me ocurre ver el germen de la revolución en Fushía, que viene de afuera, de un ambiente distinto, a sublevar a las tribus indígenas, en busca de otro provecho, de otra influencia, que quiere disputar el poder y la riqueza, desde la desposesión, desde lo clandestino. Esta instancia diferente, que actúa desde fuera del poder, está persistentemente destinada al fracaso, muchas veces vencida por sus propias intrigas y errores, o la incapacidad de sujetarse a una regulación que la redima del pillaje y la convierta en una fuerza social válida. Tal vez, en definitiva, fracasa envuelta y revuelta en su propia utopía. Fushía es un caudillo egoísta, en busca de provecho propio. Quizás sea lo que lo lleva finalmente al fracaso rotundo, no sólo en sus afanes sino en su vida personal.

La novela tiene dos tramados narrativos casi completamente independientes, que a mi ver nunca se integran. Ya quedan más o menos esbozados más arriba: La casa verde y la historia en Piura es una, y la otra está en Santa María de Nieva, en el amazonas. Su único hilo conductor es Bonifacia, la selvática, que nace narrativamente en el Amazonas y termina de prostituta en Piura, en uno de los lupanares del lugar, el de la hija del dueño de la primera casa verde y sucesora de éste. Junto a la selvática, sostiene este hilvan Lituma, que se percibe casi escindido en un lugar y otro. Lo siento tan débil como personaje, que me costó visualizarlo en Piura, como el mismo que en el Amazonas viste de sargento. Aquí, en Piura, aparece como parte de los inconquistables, grupo de juerga, de vida paria y disipada, con su himno: «eran los inconquistables, no sabían trabajar, sólo chupar, sólo timbear, eran los inconquistables y ahora iban a culear». Contrasta éste, con el sargento tímido que necesita del impulso de la mujer que ampara a Bonifacia, para acceder a ella. Hay, también, alguna debilidad en el uso del tiempo cronológico de la historia, que descuadra, para un lector agudo, los sucesos que quedan escondidos en el estilo narrativo fragmentario. Desde luego los tiempos de Anselmo, el arpista, constructor de la primera casa verde, por lo tanto el más detallado de los personajes de una de las tramas narrativas, como conductor cronológico desarma al doctor Zevallos y al cura García, que en una revisión delicada, parecen perder un par de decenios en relación a él. No obstante, esta situación queda también enredada en la fragmentación narrativa, ocultándola quizás, o al menos haciéndola caer sólo en sospechas. En la otra trama de la novela, siento que Vargas quiso entregar el peso narrativo a Fushía. Pregunto a otros lectores: ¿Cuanto peso narrativo tiene realmente este personaje? ¿No es, quizás, demasiado tenue? Es posible que por eso termine diluyendo ese peso en el práctico Nieves, en Aquilino, en Reátegui, Lalita y más, para sostener la otra mitad de la obra.

Todo este último es el libro del lector; de un lector. Habrá, como ya dije, innumerables libros de lector. Sin embargo, como sea, estos no están sujetos al medio en que el lector los lea, o al lujo o rusticidad de una u otra edición, sino a la conversación que logre, al momento de leer, el autor, cuya parte del diálogo está predeterminada, con el lector que sin importar si es la misma u otra persona, en dos lecturas diferentes, siempre será otro lector, en tanto que el autor sólo puede cambiar de una obra a otra.

Para terminar, como corolario de la lectura, diría que el estilo fragmentario, donde los límites de los fragmentos juegan, muchas veces de manera equívoca, sin más mérito que intentar facilitar la transferencia entre partes de la estructura narrativa, puede permitir ocultar ciertos ripios, pero terminan por desorientar o, peor aún, por perder al lector. Un autor que no tenga el pulso narrativo demasiado firme, se arriesga al vacío de elementos del relato que pueden ser fundamentales y de todos modos añade dificultad, quizás inútil, a la obra.

Kepa Uriberri

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[1] Entrevista con Cristián Warnken, programa Una belleza nueva, emitido en algún domingo del año 2003 por Televisión Nacional de Chile.

[2] Entrevista con Cristián Warnken, una semana después, respondiendo a Isabel Allende.

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

LAS UNIVERSIDADES EN EL PERU, O EL MATRIMONIO DEL CINISMO Y EL AUTISMO

LAS UNIVERSIDADES EN EL PERU, O EL MATRIMONIO DEL CINISMO Y EL AUTISMO


Marcel Velazquez Castro
Profesor de la UNMSM y de la Universidad de ESAN

UNIVERSIDADES BAMBA

“Combi-university”, “universidades chatarra”, “false university”, “universidades bamba”, son algunos de los nombres genéricos que delatan un nuevo fenómeno que fue anunciado por la deformación cómica de nombres particulares como “San Burrín”, “Facilazo”, “Zanganazo”, “Tabas peruanas” y un largo e hilarante etcétera. El mensaje es incontrovertible: hoy la universidad como un espacio de saber universal, de reunión multiclasista y de producción de nuevos conocimientos e investigaciones se encuentra en un franco declive en nuestra sociedad. El sistema universitario en el Perú ha colapsado y se ha convertido en una inmensa fábrica de producción de títulos a precios de liquidación.

Actualmente existen 98 universidades (63 privadas y 35 públicas; 38 en Lima y 60 en provincias) y se estima que son mas de 700 000 alumnos matriculados en mas de 600 facultades y en mas de 400 escuelas de posgrado (ni la Asamblea Nacional de Rectores ni el CONAFU ni el Ministerio de Educación poseen cifras actualizada en estos rubros). Durante estas dos décadas de crecimiento económico, no solo se ha ampliado geométricamente la oferta universitaria sino que esta se ha diversificado extendiéndose horizontalmente en el ámbito geográfico y verticalmente en las clases sociales.

Esta nueva multitud que se ha incorporado a los estudios universitarios y las condiciones del servicio educativo que reciben han transformado radicalmente tanto el panorama de la universidad pública como el de la universidad privada. La informalidad ha derrotado a la institucionalidad, la ilegalidad se ha legalizado, la masificación empobrecedora ha arrinconado a las élites intelectuales, la estafa a nombre de la nación ha sustituido a la formación seria y laboriosa, la trasgresión es la norma (alumnos plagian trabajos monográficos o “peluquean” tesis ajenas, los profesores callan y las autoridades cobran). Sin embargo también ha habido efectos de otra índole: los más pobres tienen mas opciones de acceder a una educación superior, la competencia por captar a los mejores alumnos es mas intensa y el ocaso de la universidad pública ha obligado a pensar sus limitaciones actuales.

Las universidades-garage, de tiza y pizarra o de segundo piso abundan en provincias y zonas marginales (existen oficinas universitarias que funcionan en antiguos estacionamientos de vehículos, locales de posgrado ubicados sobre prósperas pollerías, facultades que cuando cae el sol se convierten en luminosas y desarmables discotecas). En la otra orilla, el caso de la Universidad Alas Peruanas ha revelado que algo se pudre también detrás de las lunas polarizadas y los abundantes equipos de multimedia de los modernos locales que impresionan a incautos: sepulcros blanqueados que se caracterizan por una plana de docentes volátil, nula investigación, tasa de selectividad bajísima y, ahora lo sabemos, clientelaje y tráfico de influencias con el poder político.

EL REINO DEL CINISMO O LA MORALIDAD AL SERVICIO DE LA INMORALIDAD

En el capitalismo tardío, todas las ilusiones han quedado desenmascaradas, pero no nos atrevemos a vivir sin ellas; por ello, el auto engaño y el cinismo se convierten en estrategias de supervivencia y sociabilidad. Requerimos todavía de máscaras ideológicas o relatos que repitamos sin convicción: “la universidad es un medio de ascenso social”, “la educación universitaria trabaja para resolver los problemas nacionales”. Sin embargo, lo que sabemos pero no decimos es que el miedo al ascenso social alimenta la destrucción de universidades públicas de carácter nacional y que muchos de los más graves problemas sociales (la corrupción, la burocracia, la sanción al mérito, la mentira y la “politiquería” de prebendas y clientelaje) se han incubado en la universidad. El cohesionado conjunto de enunciados “políticamente correctos” sobre la universidad conforma una moralidad discursiva que esconde vanamente la inmoralidad del sistema.

Hoy, muy pocos creen en la importancia del conocimiento disciplinario o en la investigación académica; se estudia en la universidad para obtener un título y una red social que permitirán un ingreso mensual superior al promedio. La indiferencia y el pragmatismo de miles de estudiantes universitarios han permitido su conversión en mercadería, alumnos descartables o meros clientes de un negocio que se basa justamente en su propia deshumanización. Por otro lado, los profesores solo ven en esta proliferación una posibilidad de multiplicar sus ingresos con el dictado por hora, el que a veces alcanza cifras estremecedoras: la Facultad de Derecho de la Universidad San Martín de Porres paga 15 soles la hora a sus profesores contratados, unos soles mas de lo que gana un obrero capacitado de construcción civil.

Los jóvenes universitarios que estudian en una universidad bamba saben que están siendo engañados, pero no lo aceptan y se refugian en la fantasía; sus padres que pagan sumas irrisorias saben que no pueden exigir un servicio de calidad, pero se consuelan con cemento fresco y computadoras por doquier; las autoridades se desgañitan pregonando que sus instituciones son universidades que satisfacen una demanda popular legítima, pero saben que el único interés que resguardan es el de los accionistas o el de los rectores eternos. Así todos comen jurel pero les sabe a lenguado.

El daño generado por un amplio grupo de universidades que funcionan al amparo del DL 882 es inconmensurable: decenas de miles de profesionales no calificados, el título profesional convertido en cheque sin fondos, los grados de magíster y doctor envilecidos y la perversión de la educación a distancia son solo algunos de sus efectos.


EL IMPERIO DEL AUTISMO O LA MUERTE LENTA DE LA UNIVERSIDAD PUBLICA
En el Perú, el estado ha abandonado a la universidad pública y esta se encuentra dominada por mezquinos intereses corporativos.
La inversión del estado en infraestructura, equipos y bibliotecas se realiza a cuentagotas y sin ningún proyecto o políticas nacionales. San marcos, otrora universidad nacional y lugar de encuentro multiclasista, se ha convertido en una universidad exclusiva de estudiantes de clase media baja o sectores populares. Más del 80% de su población proviene de los distritos de Lima Este, Norte y Sur. Su alta tasa de selectividad todavía garantiza alumnos con condiciones y talento crítico, pero ya no es el espacio de una comunidad sociocultural plural que garantice la movilidad social, o prácticas de interacción nacional.
La autonomía universitaria implica una serie de factores: selección de alumnos, libertad de cátedra, autogobierno administrativo, libertad de investigación, elección de autoridades por los propios maestros y alumnos, entre otros. En la sociedad moderna, la autonomía universitaria se ejerce frente al Estado. Lamentablemente, este atributo inherente a la naturaleza de la universidad ha devenido, en muchas ocasiones, en un aislamiento radical y, en algunos casos, en una autarquía con rasgos autistas.

REFLEXION FINAL
El sistema universitario en el Perú vive una aguzada descomposición regida por el matrimonio del cinismo con el autismo. Estas fuerzas han engendrado monstruos que estafan masivamente a nombre de la nación, trafican con las ilusiones de los menos informados y degradan los esfuerzos de los buenos alumnos y profesores.

Hay consenso en que se debe iniciar la acreditación internacional de las escuelas profesionales de las universidades, incrementar la información al consumidor para que pueda elegir con mayor conocimiento, apostar por profesores mejor pagados y a tiempo completo, aumentar dramáticamente el gasto público en I+D+I (investigación mas desarrollo mas innovación tecnológica), fortalecer la categoría de profesor investigador en la universidad pública, cerrar las filiales ilegales, establecer el número de abogados, contadores y profesores de colegio que el país necesita, controlar la proliferación de maestrías y doctorados a distancia, poner coto a las modalidades de titulación mediante programas masivos, entre otras urgentes medidas no revolucionarias sino de mero sentido común.

Las mejores universidades públicas y privadas deben liderar esta transformación antes de que el cinismo y el autismo terminen de aniquilar el laboratorio de nuestras esperanzas.

"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

Dos almas pictóricas asaeteadas por la misma sensibilidad.

Dos almas pictóricas asaeteadas por la misma sensibilidad.

Por Ricardo Musse Carrasco.

 
En los universos pictóricos se sedimentan los atavismos más oscuros de la humanidad. El artista plástico reconociéndose, ya sea como veraz portavoz o como compulsivo fingidor de lo que plasma; diseminando plurales cromáticas y trazos que, a medida que se delinean, se van distorsionando a fin de trasuntar nuestras envilecidas esencias, desengañándonos, de modo contundente, enfrentándonos, sin ningún tipo de absurdas misericordias, con las latentes malevolencias que nos cobijan; asume, con polémico compromiso, su insobornable rol de desmitificador y crítico.

Los cuadros abstractos de Olivera Cannalire (Serbia-polifacética artista), transgreden, imbuyéndonos de secular perplejidad, esto es, nos ahondan, con un sutil extrañamiento, hacia el vórtice de sus penumbrosas cromáticas; nos abruman, sobresaltando lo que suponíamos ya ortodoxamente instaurado en nuestro horizonte cognoscitivo, nos advierten que los discursos axiológicos se han desbarrancado para siempre; que el ser humano concreto, insertado dentro de perentorias circunstancias, se desdice, se traiciona, se refocila de la afrentada projimidad doliente; minimalistas lienzos que nos enrostran que el fratricidio es lo que, de modo fidedigno, nos define como irredimible especie ontológica. Y, en consecuencia, esas certezas cromáticamente configuradas, con sus difusas semióticas, nos insuflan la sapiencial corazonada de los agonizantes latidos.

Desde un punto de vista formal, las realizaciones pictóricas de Russbelt Guerra (Piura-humanizado artista) ostentan una estructurada rigurosidad: Sus elementos se articulan desde la perspectiva del ensimismamiento y la hermética extrañeza compositiva.

Como los surrealistas, los cuadros de Russbelt Guerra se enceguecen por los enajenantes deseos. En ellos se configura un erotismo torvo, cuyas musas vendadas con fardos deshilachados, progresivamente se van despellejando, horadándose, despojándose de sensualidad, -en suma- deshumanizándose.

Uno de los rasgos atrayentes de este atónito universo, es la pulida configuración del dibujo: En un exquisito delineamiento figurativo marcado y preciso, que aspira a recortar y dar forma a los fantasmas del subconsciente.

Además, Russbelt Guerra traduce pictóricamente la deliberada deshumanización que actualmente conspira contra la esencia del hombre, manipulándolo y degradándolo; donde un perverso reino, agazapado en las sombras, delinea sus enajenadas cogniciones.

En suma, Russbelt Guerra y Olivera Cannalire, son dos almas asaeteadas por las mismas resonancias vitales; desde esta ermita escritural los congratulo por la exposición pictórica bipersonal, denominada la vía sublime, que se llevará a cabo próximamente en la culta ciudad de Trujillo.


Sullana, 25 de septiembre 2010.



"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

sábado, 30 de octubre de 2010

viernes, 29 de octubre de 2010

Promoviendo literatura en la Ciudad Evocadora de Lambayeque.






"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

Bagua Grande - donde el calor te derrite los sesos

Bagua Grande es una tórrida zona nororiental del Marañón. Con valles arroceros inmensos y lamido constantemente por el río Utcubamba. Su calor llega tranquilamente los 45º C a la sombra en cualquier época del año. Allí las estaciones del año no son reglas, sino excepción. Quien quiera verano los doce meses del año, he allí el más grande balneario con un calor vaporífero asegurado. Vía troncal de la marginal de la selva, de todo aquel que quiere adentrarse por tierra hasta los intestinos de la montaña más espesa, debe pasar por este pueblo que sigue creciendo por los cerros y las riberas de su caudaloso río.


















"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant

lunes, 25 de octubre de 2010

ASÍ ESCRIBÍA POESÍA LA GENERACIÓN DEL 90 EN LAMBAYEQUE

ASÍ ESCRIBÍA POESÍA LA GENERACIÓN DEL 90 EN LAMBAYEQUE



Por Nicolás Hidrogo Navarro

La generación del 90 en Lambayeque pareciera haber estado destinado a sufrir el designio de: clandestina en su propia época en que escribió, fragmentaria y discontinua en sus ediciones plaqueteras, escasa de competitividad, prematura para los mass media, sin ideal troncal, heroico en soledad y triste en orfandad. Es a partir del 2004 en que todo ese caudal poético empieza a ebullecer y ser conocido, de a pocos. Mientras tanto vivió en su propio aislamiento y getto generacional. El ideal rimbaudiano y baudeleriano sirvió como un consuelo y un derrotero de seguidores, no tanto por su poesía, sino por sus actos, “ser maldito” era un síntoma y manera de expresar un rechazo a lo político a la anomia social. Constituida por ideales incendiarios universitarios o de institutos pedagógicos donde los ideales maoístas, guevaristas, parecían marcar la ruta, arrinconados por leyes que castigaban draconianamente cualquier sedición cultural identificada con nombres y apellidos por seguridad del Estado. Nadie quería atreverse a vacacionar una cadena perpetua en alguna mazmorra infrahumana de la isla-penal El Frontón, a lo Papilón.






Pronto prospera la contraculturalidad por el arrinconamiento de un Estado garroteador y la misma sociedad que no le daba bola. Allí, junto a la corrupción, nace el espíritu del malditismo transgresor que se resistía a ser pisoteado en sus fueron estéticos. La poesía panfletaria, asociada a la protesta sindical disminuyó en la calidad de las formas, para dar énfasis al contenido casi de postulados socialistas. Sin embargo, la predominancia general temática fue el libre cosmopolitismo temático ahuyentado de todo signo y simbolismo de identidad. Esto caracteriza y se asocia con el individualismo maniqueo y el aislacionismo total






Con todos sus contrastes y sus variopintas formas de poetizar, se dio y existió pero tuvo un paréntesis evolutivo (1997-2005) porque todo el mundo se dedicaba a escribir poesía –escasamente cuento e inexistentes ensayos de análisis y reflexión estética-, pero no hacer intelectualización, análisis y valoración de ella. Probablemente pocos conocieron la literatura lambayecana como tal en su momento, porque no hubo libros editados, pero las plaquetas jugaron un rol dinamizador y vehículo de ensayo introductorio, pero al mismo tiempo efímero de duración porque al poco tiempo pasaban a ser el papel higiénico de los baños familiares.






Los vasos comunicantes en los 90 entre los poetas y narradores fueron más extrauniversitarios y extraacadémicos, por la naturaleza misma que nuestras universidades siempre se comportaron como islas conventuales, haciendo que en la organización poética el sentido social archipiélago sea una constante y donde cada grupito se alucinaba cambiar de posición el eje terráqueo con sus poemas leídos entre sí. Nadie o poco gente –excepto entre los mismos creadores- se ha conocido lo que se hizo en los 90, porque a los recitales sólo iba la propia gente o amigos de los que les correspondía leer, que no pasaba de las veinte personas en promedio.






El impacto socio-cultural fue muy débil –quizá como lo sigue siendo ahora en el 2010, con la salvedad que el rebote de internet cualifica y diseminada lo que antes era sólo una voz aullada en medio del desierto.






A esta literatura lambayecana se le reclamó compromiso social y se escudó en su esteticidad cosmopolita. Se le exigió identidad terrígena y eludió ese camino por el exotismo. Se le exigió acción pedagogizante y se escudó en su liberrimidad intimista, caótica y holística. Se le pidió una literatura realista y se acurrucó en el minimalismo y estetismo evasivo. Se le pidió una conducta social coherente poesía sublime = actitud concordante y se refugió en el alcohol como un derecho inalienable e inherente al quehacer poético. Se le reclamó ética y equilibrio mesurado y cayeron en el tremendismo verbal y actitudinal de hacer de la caterva literaria una fila rebeldes sin postulados conocidos ni propuestas alternativas. Se le pidió libros y entregaron plaquetas. Se les pidió compromiso social y reclamaron su necesidad absoluta de libertad para ser y hacer lo que se les venga en gana.






Gran parte de los libros editados –unos diez, en poesía y unos 4 en narrativa- pasados los 2000 tienen el olor de los 90, la nostalgia y la iracundia, la osadía y el lenguaje idiotista que ejerció la impotencia social, política y cultural y por la emulación misma por un lado de la imitación del malditismo poético francés con la que se identificó y por otro lado los nuevos aires refractantes del boom latinoamericano en narrativa, elementos válidos que quisieron transfigurase en una poesía o narrativa de protesta y denuncia, pero que no fue conocida ni leída en su momento sino cuando todo se hubo trocado en otra realidad. Triste fin de poemas y cuentos, siguiendo el sentido del refrán “agua pasada no mueve molino”, pero que queda como parte del ideario y anales de época.






Sin embargo, nadie podrá hablar ni mal ni bien de ella sino no la conoce. La labor de cualquier crítico o comentarista es partir del sustrato lingüístico para poder encontrar un derrotero y eje transversal temático. Y en los 90 las variadas líneas solitarias: amorosas, filosóficas, románticas, lúdicas, rebeldes, malditas, exóticas, fueron un referente y una marca de época y resultado de contexto de todo lo que se produjo y vivió.


Si bien escribir poesía es un acto solitario y temáticamente responde a estados emocionales coyunturales, aspiraciones o decepciones encubiertas, sensibilidad estética latente, influencia lectora y percepción de la realidad y las actitudes, ésta no puede ser un acto de ostracismo y evasión total so pena de convertirse en un buen versificador Pero ¿para qué y para quién?


















POEMA PARA TOMAR UNA CREMOLADA DE TAMARINDO
Por Carmen Julia Palmer

Esta oscuridad en el corazón es la felicidad completa.
Como la misma medianoche neblinosa
En que el epiléptico ángel desciende
Para redimir pescadores / galletofagos / cigarreros / malabaristas /
Esqueleto de Fenpelleq varado en el adriático /
Escanciadores / revueltas chicas de la calle /
Entonces los muchachos derraman el polvo
(de las conchas marinas
sobre su rostro cereal colado con sus lentes
(sobre el cuerpo de ceibo
para elevar la temperatura de sus ojos
donde nuestros corazones serán lavados
en la misma laguna donde
la luna quedo enamorada de si misma
con su atavió de siete colores/ ¿ y ahora que
esta lumniscencia en el corazón es la
felicidad completa /
desde lo más espeso del bosque hasta el templo
de chot
donde se desplaza una caravana
(porque las iglesias medievales
han sido invadidas por mercaderes e industriales
(ahorcados
que dejan una extraña sensación de guayabas
(muertas
como un suicidio solamente premeditado y consumado
(sobre esta lluvia
de caramelos y hormigas / pero la presencia
(sodica del niño Dios
es una batalla ganada en un concierto de música pop
porque nada podemos hacer
porque este nuestro amor es un pingüino
(sanguinolento
bañándose en una tina con sal
exclusividad de los obispos
porque aun así nos amamos
hasta lo más azul del amor como dos gatos furiosos
En las alas de océano muerto
(a nuestros pies.
Que sublime puede ser cualquiera bajo una lluvia de aerolitos
Pues apareciste muerta en el segundo cuarto menguante de junio
Y tu cadáver permaneció impoluto hasta la era de los seres
sulfureos
Hasta siempre / Hasta la floresta que es ahora tu cuerpo rodeado
de campesinos / porque has caído muy estrepitosamente / para ser
la
única santa que entrego su vida a todos los dioses.

 
INSTRUCCIONES PARA VIVIR EN UNA CIUDAD
Ernesto Zumarán Alvites

Coja usted sus piernas y échese a andar
A pulular orondamente por las calles
Alce la voz de vez en cuando para hacer sentir
su grávida presencia
mastúrbese mentalmente y monte sin apremios
pero sin pausas
su caballo de agua
Beba usted su vino o su vaso de leche (según el caso)
Confronte entusiasmado al deseo y su espejo
Mate con cuidado tres piojos de su testa y haga dieta
para evitar el hambre y el sueño
Experimente usted al cabo de los años
La perfecta ovulación de su soledad en el sordo orgasmo
de los días
Su cigarrillo prematuramente encendido
Su cigarrillo tardíamente apagado
Y sobre todo admire usted su gorro fragio y su toldo
envueltos en el yantar solitario

 
En medio del desierto alguien erige su voz
cuajada de visiones,
los ríos y los mares son ondulaciones que nacen de los ojos
como celebres ruinas
que tejen una delgada somnolencia.

En medio del desierto el cuerpo respira extasiado.
Pulcro y liso como una aventura anónima,
como un cuchillo de luna que desliza sus fragores
a las sórdidas campanas que son su silencio.

El sueño existe aquí entre los blancos remolinos
y hay puertas a cada paso de la arena
que el viento no logra borrar su contorno de olvido.

Nada como el sueño para enredarse en el desierto,
ese follaje inestable donde esplenden muertes sucedáneas
y donde es posible el levantamiento de la sangre
aun sin fulgor de buena nueva.

Yo amo el desierto porque es mi casa,
y me peino y danzo con las dunas,
y converso con las piedras,
y me rozan la penumbra las razones estatuarias,
y son míos el movimiento la sonrisa la ignorancia,
porque en medio del desierto está la dicha
de sentir lo que ha sido y lo que está por venir.


COMPARSA FINAL
Laly Pereyra

Camino por el pasillo hablando del mundo,
latido en mano, congelada de ilusión, sabor a soledad.
Pero continuamente espero, intranquila
en el silencio cuarto de tus ojos, crucificada.
Acampado por palomas tu cuerpo yacía picoteado
en las afueras de la ciudad, sin tiempo.
¡Ay, la bellísima oleada en el lienzo era pena de la noche!
¡Ay, todo se anida sobre mar ligero, plomo adentro!
¡Ay, obreros que en sus latas recogen el rojo del sol!
¡Ay, será la fuga, la danza ciega de las seis!
¿O en fin la comparsa, el hormigueo de una y mil vidas mías?

Entra a mi casa como un metal estrellándose, chocándose
ronca, sin vuelo, pegando barcos olvidados en las paredes,
batidos, donde las manos ya no lloran sangre,
Entro a mi casa como a un poema hecho astillas,
lleno de lagrimas como la tierra.
Solo diviso aquel claro excéntrico de tus praderas, vida
el misterio del verano varado, donde mis manos ya no lloran,
secas de risas marchitas y ya no de sangre.

ECLIPSE
Juan Congona

Por siete minutos pasajeros
Por siete minutos eternos,
La tierra
miserable esfera del infinito,
será oscura noche
por el don inefable de un sabio.

Y por divina gracia, en un eclipse
de mi chaqueta, se cubre
el desnudo suelo de mi piel cobriza,
toco el botón rojo y pulcro de culpa.

Y más profundo,
Con licenciosos ademanes cubro
En una música de mundo,
El palpitar en su bombeo de fantasía.
Cuánto pesa ser así
Por setecientos setenta y siete puntuales,

Cuando se oculta vertiginosamente,
 sol
Y el ocaso se dibujan en las pestañas,
Solitario, silenciosos en los sueños
De estos sueños en un oscuro bulto
Que c
          a
              e

en el bolsillo
roto
del
      d
            i
                a



V
Pedro Manay Sáenz

El misterio de la noche
Silencio.
La noche es una niña
de brazos morenos.
Silencio.

Nos hemos perdido
en este reino
o es que ya vemos la luz
Ayer
cantábamos
y feliz danza
hacíamos.

Silencio.
La noche es muda.
O es el sonido perfecto.
Silencio
Se ha descubierto
La infinitud
Los caminos
Son
largos
y a veces duros
Por los llanos,
va mucha gente:
pero es éste
un camino
sin nombre
Silencio
que la noche canta.
Silencio
Que haya quietud
Después de esto, un mirlo trinará
Hoy podría soñar
con las estepas de Ucranía
o danzar sobre un río
junto a los pájaros.
Silencio
mi voz no se escucha
O tal vez quiero oír
que silbe el viento
Recto
y curvo
es el sendero
que se pierde
entre las dunas
y a veces muere
bajo el sol.
¿Hasta cuando va a
durar
este incoloro
desierto?
El día es seco
y la noche,
un claro misterio
Hemos venido
de Samarcanda
o de Bombay,
de Motupe o de
Puerto Etén
Aquí, un día
se equivocó el mar.
Y se juntaron
las olas
y de los ojos
tanta y tanta
agua.
Aprendimos
en Samarkanda,
que la tierra es dulce
y que los hombres son buenos
para vivir.
Y, en Bombay
- fue otoño –
descubrimos que
es más bella
la luna en el camino.
Bombay, que es
como Cuzco de
onírico
o semejante a Lima
en sus comienzos,
nos enseño a creer
en las muchachas
y a bailar
cerrando el paso
al dolor
y abriendo al cielo
(y al futuro)
el alma
En Motupe
los indigos
viajeros
besaban la cruz
y florecían en sus
ojos la piedad
como nacen las retamas
en los felices bordes
del río Urubamba.
Cierto es que
en Motupe el sol
también arde
y se encuentra
uno
con la soledad
y saborease el polvo
y siéntese la roca;
pero hay en la gruta
una dulzura de azahares
y alumbra tanto al seso
una plegaria,
un ruego que es
una flor en la tristeza
o para el recreo una campana.
Y, ¿dónde más
cantaron los viajeros?
¿Dónde, con gozo
aplaudieron
a los barcos?
¿Dónde fue que
abrieron
las alas de su sueño?
En Puerto Etén
lugar donde el silencio
es un regalo
para las ninfas
del alma.
En ese puerto
dulce y salado,
los gitanos prendían
bellas fogatas azules y
cantaban con sus guitarras.
Un hombre alto
y otro bajo
escribieron
En marcha
en la arena.
Ellos soñaron,
Esa noche,
el futuro.


ALLI DONDE AHORA ESTAS
William Piscoya Chicoma

(Monologo – en Janque – frente a la luna)
Allí donde ahora estás
detenido y austero como un tren
vacío – no es la estación
a la que regresas y, volviendo
no recuerdas.
Ni ese agosto tuyo
ni esa lluvia que presencias
tu advenimiento formal y tardío
de 1962
No es aquel parque
la primera mano fría
bajando por tu vientre tenso.
Tampoco esa puerta retraída
donde te miras
como en un espejo
con nostalgia.
Allí donde ahora te ves
- sobrevolando otra vez el verano
y tu palabra anónima -
no es el retrato donde te encuentras
proyectado
con tus cuatro abuelos
y todos tus hermanos.
No es esa calle
Donde te encuentras con la casa
más grande y alta como una torre.
Allí donde te quedas
no es el mar
el sol
o el hastío.
Ni aquella mujer que besas
el barco que te espera
entre la mar en calma y un puerto
que ya conoces. No.

Tampoco esa lámpara titilante
la puerta para tu escape
soluble y total.
Allí donde estás y te miras
allí donde te ves y te reprimes
allí donde te quedas
y no huyes
no es siquiera el amor. No.
es la Luna solamente.



VISIÓN DE UNOS OJOS ARRUINÁNDOSE BAJO LA LLUVIA
Antonio Noblecilla Rivas

Bienaventuranzas apócrifas
Bienaventurado seas el primero que descubrió
el cielo tendido sobre las grises azoteas
Y dijo que es el manto limpio donde suele secarse el rostro
Dios
Porque yo siento nadie le creeré
Bienaventurados sean los que saben
que es difícil calzar los pies de los mendigos con las manos
Si las manos se encuentran orando en los altares
Porque al final de la escena tendrán como aureola
la pobreza
sujetada a la cabeza como un racimo fresco de sangre empozada
en medio de los ojos
Pero bienaventurados sean también los desventurados
los que han perdido el tranvía / los justos con chalecos antibalas/
los honrados con maleta/ los que inician el canto
con pesadas pompas luminosas cuando el gallo ha enterrado el
pico
antes del alba

Y los que escriben poema como quien se pone el alma
-sobre todo-
porque al soltar las palabras al vacío airado de las hojas
antes de que llegue al blanco/ el poema se vuelve contra nosotros
Bienaventurados sean ellos pues han comprendido
que la poesía no es un desembocado caballo de agua
interrumpiendo un gran incendio sino el incendio mismo
presto para montar un caballo desembocado
Y bienaventurados sean por qué no / los que entorpecieron
la ingenua labor de aquellos arcángeles que terminaron
sobre el pavimento como moscas caídas sobre un plato
Y aman los sombreros bajo la lluvia / y besan a los pájaros
por el culo / y hacen el amor / y estallan y levitan
sin piedad ni remordimientos sobre terribles cáscaras de nueces
porque habrán descubierto la certeza de los sueños
estrellados contra los hierros retorcidos de los muros

Como mariposas en celo destrozadas por el ventilador
Porque sabrán lo difícil que es amedrentar el suicidio
tras las ventanas y escribir de todas maneras el poema /
el poema / el poema de cada noche / como el pan de cada día.


OJOS CONTRA LA ARENA
Carlos Becerra Popuche

Cuarto en llamas número 13
Pasas y ves que el cielo parece una inútil sombra
Aquella que el alma lame gritando bajo los árboles
Donde un hombre revisa su último record de bestia
Y esconde en su pecho el puñal con el que destaja su niñez
En un acto que el infierno celebraron el llanto de mami
Que a esta hora choca su cabeza contra la pared
Gritando mi nombre entre páginas en blanco
Que sobreviven como lúgubres bostezos que el corazón deja
olvidados en las manos del día
Como sirenas que se alejan del mar para morir
al pie de los tubos de escape
Como un río que mis palabras no detienen
Horizonte donde tu mirada descansa como un pajarillo
Jugando en mi nido de árbol próximo al suicidio
El ocaso fue escupido por papi cuando la mañana todavía
Era la paranoia que me hace correr como escandaloso sudor
Por tu cuerpo de tormenta dormida
Palabras que entrelazan tendiendo en el aire sus olores
De orgasmos secándose bajo el sol del insomnio
Palabras que se quedan mirando la ruina de la hoja en blanco
Quietud de cabellos dejados sobre la hierba que a duras
penas crece por que su vida
No significa nada para nadie tu alma sólo te sufre
Tu corazón te abandona como arrugado papel en la nada
Papi y mami un día se amaron como dos animales salvaje
Bajo el silencio que las estrellas suelen derramar
A los amante que hacen el amor
rendidos en el cuello desangrado de Dios
Pasas y ves que el cielo es una inútil sombra
Pasas y ves que el mundo es tan bello como la duda
que te asalta todas las noches
Pasas y ves que el infierno es tu duda
Pasas y ves que tu duda es el propio mar donde papi le dio
el primer beso a mami
Entonces el infierno es el primer beso de papi y mami
Entonces las hojas en blanco se suceden una tras otras
Como las lagrimas de risa que caían de tus ojos
El día que escribiste tu primer poema
Porque sabías que estabas destinado a la burla
Ah con que eres poeta pobrecito vete a otro lado
Entonces las hojas en blanco se suceden una tras otras
Palabras que papi nunca le dijo a mami porque ya era tarde
Siempre es tarde para que yo pueda decir algo a mami
El sol vuelve a salir cuando doy vuelta al rodillo
de la máquina de escribir
Y sacola hoja en blanco que me ha derrotado toda la noche
Y saco el puñal del pecho reviso mi último record de bestia
Y hundo el puñal en el mar y coloco mis ojos contra la arena.


BALADA MATINAL
Luis Yomona Yomona

Soy un niño ligeramente extraño
Escampo los árboles para amanecer desnudo
Nunca conocí a Papa Noel
porque salí por la puerta de la vida
para encontrarme con la muerte
He gastado la llama de los sueños
De mis manos se abren los crepúsculos
Siempre busqué otra vida más allá de los regalos.


DETALLES A CIEN
A mis noches convexas.
de plumaje ambiguo,
otra vez piérdeles
con mágicos horizontes
o gótica suavidad
Con brizna
mi instinto
humedece

Allí, en tranquilo calendario,
en el incógnito trópico ;
escondes el arzobispal odio
del turquí domingo
del castaño desierto

Ven, y
bríndame
blanca luz

Cómo vibran mis pletóricas palabras :
ahora que tu sombra acaricia mi seso ;
quédate quieta
en el dipsómano instante de mi cielo.
Eres eterna
huella en
mi silencio

Más allá del verbo.
Más allá de la cavidad de mi llanto ;
intranquila suspira el clamor
de tu férvida aflicción.

Claridad,
espíritu
milagro sois.



VIRGINIDAD
Nicolás Hidrogo Navarro

Hola poesía predicada de sándalo
en las llamaradas liquinosas del Niágara a emigrar.
Oficio solitario, conflicto ecuménico en concierto :
los versos están llenos de alma y de fuego fermentado
y nacerán aunque los poetas no quieran copiarlos.
Y aunque blasfemes el delato del descubrimiento clitorical,
el cohorte sacerdote de ouija olvidará la insustancialidad dril
y el siglo XXI reirá a tus escándalos higiénicos.

Lémur soy, albatros fui, seré el querubín que peine tus sueños
en el viento de colores y en la náutica paisajística del adiós.
Vandada de hipérboles, juerga vertedera
ciclones que a ti han de morir : llora doxa y muere por fiel.
Ella ha callado y no habla, déjame Baudelaire: soy
un ubicuo del mal : es la retro moda francesa y ella es así
se ve angelical.

Te recuerdo
en la Biblia
y te estudio
en
la lista
de Satán.
Triada dulcecolor andaveyvete: escribiremos versos
pero jamás seremos poetas; ganaremos concursos
para roturar el himen de una vieja canción
y sentados
esperaremos ver morir a la tarde con su acostumbrado traje de color.
Olivia de carrizos, voz afectada cristipecadora
perfeccionista del Estigia : la literatura sirve para decir
lo que nos hacen callar.

EN CUALQUIER TARDE : MORIR
Era la misma tarde
con su cara sucia
la reconozco, confieso, desplumada, feroz, persiguiéndome
angustiosa, empecinada y chúcara tarde
reventando y muriendo conmigo
hasta el sudor.
¿Acaso las tarde
sólo sirven para sentarse en ellas
a desayunarse sus vacuedades
y fumarse sus tristezas ?
Sirven para escupir tu ira
embravar tu silencio
y destroncar a la nostalgia
con el hierro de la muerte.
Era la única tarde
y la última
con quien se podía pensar a solas
de todas las cosas como tuyas.
Era la misma en la que se puede morir
jubiloso, rezogante, orondo,
sin que nadie diga nada
sin que nadie
te cobre las cuentas de la vida
ni las deudas de la esquina.
Y acaso alegré
en la buena ocasión
de irme escurridizo
y donde nadie se atreva a tocar a la puerta
irme jodiendo a todos
como un perfecto pendejo
sin siquiera oírles
que alguien tenía que burlarlos
entre las esquinas de la vida
con el truco más abyecto del mundo
muriéndose callado de todos.


MIS MANOS
Dandy Berrú Cubas

Desde que la gitana vio
por vez primera
la cuadratura de mis manos
siempre supuse
que tenían
un mensaje claro
para cada uno de mis actos.
Manos ocupadas las de mi cabeza
que sueñan viajando
distancias enormes.

Afligidas manos las de mi corazón
que late en la desventura
a mil por una.
Manos temerosas la de mis ojos
que no divisan los horizontes
por las arañas que la atraviesan.

Ruidosas manos las de mis oídos
quienes no oyen mi grito
en la tempestad de los silencios
Manos insípidas las de mi lengua
que a pesar de su larguedad
degusta asustada
el sabor amargo de la injusticia
Estentóreas manos las de mi voz
que grita y grita
hasta hacer callar
a la quisquillosa indiferencia
Fraganciosas manos las de mi nariz
que percibe prontamente
el seductor aroma de la carroña
Manos presurosas las de mis pies
que caminan al filo
de mis pensamientos
Erectas manos las de mi sexo
que en cuerpos ajenos
encuentra el hoyo
un día perdido

Manos preocupadas las de mi sombra
que siempre me busca
sin poderme encontrar
Vitales manos las de mi muerte
que victoriosa levanta
el cadáver de mi vida
para luego ofrecerla
a extraños dioses
he aquí mis manos
¡Conózcanlas!

ÁGAPE
La penumbra se levanta
y me tiende su mano
tan delicadamente
para devorarme despacito.



Y SI DIOS OYE TODA VOZ NUESTRA
Stanley Vega Requejo

-como dijiste-
el oído de Dios debe tener
un tamaño descomunal
ya que viviríamos allí, dentro
y el mundo sería pues en este caso
una triste y miserable bolita de cerumen.

En las ruinas
de este corazón
habita
una eterna inquilina.

Oh, soledad, soledad
vano es resollar
y gritar
en esta rara niebla
que de olvido
lo inunda todo.



"Entré a la literatura como un rayo; saldré de ella como un trueno"- Maupassant