Buscar este blog

viernes, 21 de mayo de 2010

FODA LITERARIO CULTURAL LAMBAYECANO

FODA LITERARIO CULTURAL LAMBAYECANO
Por Fernando Odiaga Gonzales

El objetivo del presente artículo responde a la necesidad de hacer un balance de las perspectivas de la actividad cultural, principalmente en lo que concierne a la creación literaria, en la región Lambayeque. Todos sabemos que el campo de la cultura se encuentra en un estado de parálisis y anomia en nuestro país y eso ha sido así a lo largo de la historia. La imposibilidad de crear una cultura independiente, original, sólida y reflexiva es parte de las condiciones estructurales de nuestro carácter de país atrasado y dependiente con escasa conciencia nacional. Pero ello no actuó nunca como una barrera para la resiliencia creativa y nuestra tierra ha sido fecunda en todas las épocas en creadores y personalidades sobresalientes por su inteligencia y su dedicación a la edificación espiritual de sus coterráneos.
Para ordenar las reflexiones que haremos a continuación usaremos la metodología de análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) que es común a los sistemas de evaluación en ciencias sociales y de la educación.

FORTALEZAS:

Como primera fortaleza debemos señalar el entusiasmo y el trabajo de grupos de jóvenes que crean espacios (recitales, revistas) a partir de los cuales se puede difundir la pluralidad de creadores y actores de la narrativa y poesía lambayecanas. Algunos de estos espacios por inmadurez o espíritu de clan mal entendido, realizan discriminaciones y exclusiones de acuerdo a sus propias concepciones de calidad, integridad ideológica, etc., que otros grupos no realizan por una tácita aceptación de llegar a cubrir un espectro amplio de voces creadoras y satisfacer un ideal sano de democracia y libertad. Creemos que poco a poco se irá eliminando toda clase de sectarismos que impiden una saludable competencia, así como la formación de una escuela o tradición literaria que pueda ostentar los sellos necesarios de idiosincrasia y de cosmopolitismo.
Otra de las fortalezas es el manejo intensivo de Internet como medio alternativo de contactar con creadores de otras partes del país y del mundo para de esa forma crear vasos comunicantes e intercambio de experiencias como también de colaboraciones.

OPORTUNIDADES:

Aunque debemos señalar que las oportunidades son muy raras en un medio como este existe una que tal vez no se ha explotado lo suficiente. Es cierto que el nivel cultural de la población Lambayecana es muy bajo. La gente no lee, no va al teatro, no aprecia la música de cámara o sinfónica, la ópera; mayormente se puede decir que es asidua a la danza y la música cuando se trata de folklore, pero esto es casi irrelevante. No se puede obligar a la gente a que lea, pero se pueden hacer campañas para sensibilizar a la población sobre la necesidad y utilidad de estas actividades. En esta época de consumo en el que todo, incluso la cultura puede ser objeto atractivo de oferta ante el vacío que la psicología de los individuos experimenta por el vértigo de una existencia alienada y explotada, es vital que los artistas dejen su torre de marfil y se comprometan en un contacto más intenso con su pueblo. Por ejemplo, hace un tiempo se habló de una iniciativa para hacer poesía en los parques. Aunque los propulsores se echaron para atrás la idea no dejaba de ser excelente. La psicología de masas explica que estas buscan siempre una razón que las congregue; siempre hay peatones en los parques a la expectativa de algo que atraiga sus sentidos. Realizar periódicamente eventos del tipo antes mencionado garantiza que los poetas pueden crearse para si mismos un público espontáneo en el que se puede ejercer una pedagogía cultural efectiva.

DEBILIDADES:

Creemos que la principal debilidad para el desarrollo literario de la región es la carencia de una tradición literaria humanista. Esto se debe a que Lambayeque no fue un foco cultural en la colonia y que nuestros centros de estudios se han quedado a la zaga en lo que se refiere al desenvolvimiento de las humanidades como pilares de una cultura sólida. Las universidades de la región Lambayeque carecen de facultades de filosofía, de historia, de literatura, de lingüística y están por el contrario orientadas según el modelo tecnocrático norteamericano donde se considera que las carreras anteriormente mencionadas son para élites aristocráticas trasnochadas y que no ayudan al desarrollo del trabajo productivo y al crecimiento de la economía.¿Queremos imitar a los Estados Unidos que por esta visión modernizante y aburguesada constituyen un país que tiene escasas realizaciones artísticas y humanistas, y son por el contrario un país infantil lleno de Disneylandias y sueños de fortuna, donde tener riquezas materiales (juguetes para niños grandes) son las grandes realizaciones a que puede aspirar el ser humano? Ante la decadencia de la cultura europea que ha entrado en un callejón sin salida de agotamiento y reificación, se impone un renacimiento de la cultura que debe venir por que no de los países emergentes en los que confluyen las herencias de occidente y lo autóctono ancestral, por lo tanto debe de equilibrarse en nuestros programas académicos la formación humanista con la científica y técnica como garantías de desarrollo integral de una cultura madura.
La otra debilidad que enfrenta la literatura en Lambayeque es la incomprensión social, muy provinciana, que ejerce el público sobre los exponentes de la creación artística. Sobre los escritores y demás actores culturales pesa el lastre de que son, en muchos casos, bohemios, alcohólicos, drogadictos, homosexuales y ociosos que se dedican a eso por que no tienen nada mejor que hacer. Esto tiene sus explicaciones. Muchos grandes escritores han tenido las taras antes mencionadas, por padecer enfermedades psíquicas congénitas, hereditarias, por provenir de hogares disfuncionales, por no tener las armas para enfrentar una vida hostil, trágica y desgarradora; muchos de ellos cayeron en esas condiciones en la trampa de la autodestrucción, la evasión y la locura. Por mencionar algunos casos tenemos al Marqués de Sade, a Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Hemingway, Faulkner, Ginsberg, Borroughs. En el Perú son conocidos los casos de Chocano y Valdelomar, este último que se perdía a consumir opio en los fumaderos de los Barrios Altos. El conservadurismo provinciano dirige sus dardos contra quienes eligen su estilo de vida libremente y por debilidad o por pose hacen de la imitación de estos iconos de la cultura el signo de sus pequeños escándalos cotidianos. Es cierto por lo antes mencionado que el genio no está reñido con la locura pero es menester que por encima de todo se impongan en los que puedan la disciplina y la sobriedad creativas y vivenciales sin que ello signifique hacer concesiones a la hipocresía y antidemocracia provincianas.
Otra gran debilidad es la de confundir la cultura con lo mediático. Los medios de comunicación de masas tienen un claro compromiso con las clases dirigentes que son quienes los detentan para desinformar, divulgar una noción del entretenimiento distorsionada y que en lugar de comunicar lo que hacen es incomunicar, hipnotizar a la gente con la mentira, la obscenidad, el morbo, la sensiblería y el sensacionalismo. A los poderosos no les conviene que las masas estén informadas y educadas por que un pueblo culto no es tan fácil de engañar y dominar. A los artistas les incumbe un rol muy importante en la difusión de ideas de verdadera inclusión, democratización y emancipación de la sociedad peruana.
Por último debemos señalar como debilidad el voluntarismo de ciertos actores que pretenden inventar el mundo a partir de la nada, confiando solamente en sus buenas intenciones y en sus deseos de expresarse. Muchos de estos que como escritores son regulares y a veces melodramáticos redactores carecen de formación intelectual y desdeñan los procesos de aprendizaje en los que debe de imbuirse todo aquel que intente ser un solvente escritor.

AMENAZAS:

La amenaza que se cierne con frecuencia en el Perú cada vez que se habla de cultura tiene que ver con la indiferencia oficial, de las instituciones públicas o privadas que deberían por su naturaleza hacerse cargo de la promoción de estas actividades. El INC, las regidurías de cultura, el ministerio de educación, el consejo regional de cultura, etc., todos estos organismos hacen poco o nada por convocar a los actores reales del quehacer cultural y realizar un esfuerzo común para organizar eventos, concursos, editar publicaciones. Esto unido en el caso de la literatura a la falta de una industria editorial que capte recursos de la inversión privada para financiar publicaciones, la falta de librerías, hacen que sea difícil consolidar un mercado para la literatura regional y de todos los rincones del país y del mundo entre el público de Lambayeque y la macrorregión norte.



No hay comentarios:

Publicar un comentario