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viernes, 21 de mayo de 2010

LA HUMILDAD NO ES VIRTUD DE LOS POETAS

LA HUMILDAD NO ES VIRTUD DE LOS POETAS
Por: Nicolás Hidrogo Navarro
(hacedor1968@hotmail.com)

La poesía como creación es un acto tristísimo y lastimero, saturado de oquedades silencios, hojas en blanco, preñado de frustraciones y decepciones, angustias soponcios, lagunas y vacíos perpetuos, es en estos estados cuasi catatónicos que brota el poema inolvidable, el más apasionado, querido y celebrado. Ese poema drena sin pujos, cual magma de volcán, incontenible opacando a todos los producir o por producir. Son momentos en que el sufrir se licua con el sentir y la necesidad de expulsar, cual chorro caliente, todo ese caudal eufórico. El resto es trabajo, adorrnación, acicalamiento, ingeniería estética, rebuscamiento de palabras de impacto y sorpresas efectistas. Todo esto que ocurre en sufrimiento, tendrá un correlato posterior con las actitudes del creador y con su postura por la vida, las personas y las cosas.
El poeta nace desconocido, tímido, popular, la fama lo vuelve irascible sobradón, pedante y lo aleja de los demás, quizás este sea un apotema recurrente en los que no se prepararon ni pensaron que la literatura serviría para liberarlos de sus demonios y volverlos trascendentes, sino que no contentos con esto, se pasaron al bando de ir a dormir en los aposentos de los dioses del Olimpo.

El Perú es un colmenar donde han germinando los poetas más excelsos del mundo entero desde la tradición de los anónimos aravicus o arawas, amautas incaicos, hasta la fusión de la poesía cerebral española con la tristeza incaica. Sin embargo esa calidad poética no se ha traducido en una valoración oficial muchas veces hasta después e muertos de su creadores, por sus propias poses, insurgencias y cabezazos que ellos mismo se han dado mientras trajinaban en vida con la poesía y así no han pasado a ser valorados por su azarosa vida, sino se ha valorado sólo un estanco: el poético. Sinónimos de pedantería y vanagloria literaria en el Perú están en las actitudes y comportamientos de José Santos Chocano y Abraham Valdelomar, (tremendos beodos y morfinómanos – pedagógicamente esto no es ningún mérito y socialmente es un acto anecdótico y marginatorio-) glorias literarias que en vida cultivaron más de un admirador, pero también muchos detractores, no por su poesía o narrativa, sino por su insulsa pedantería y actos reñidos con la contabilidad de la frescura e inocencia de sus creaciones.
Y es que al que escribe se le llama creador (poeta, narrador o dramaturgo), lo cual le confiere casi un intitulo de valía y reconocimiento social, aunque no necesariamente económico. Esto envanece y hace que la vanagloria surja por todos los poros del creador y, después de haber tenido un comportamiento de franco y abierto dialogo, termine, como el Coronel Aureliano Buendía de “Cien años de soledad”, trazando sus propias líneas imaginarias que lo separan de la realidad hasta convertirlos en seres que más que admiración suscitan pena comprensiva por su atormentado delirio de grandeza megalómana.
Los poetas más populares son los que se conservan más asequibles - no para la prensa o el empuje de publirreportajes-, sino para los lectores. Los poetas más exitosos no son los que han atesorado más premios literarios y dinero, los que compran espacios en los medios y los que asisten a cenas de champagne y caviar, sino los que han ganado el cariño, admiración y respeto de sus lectores. El éxito auténtico en la literatura no está en las reediciones, ni en las recepciones oficiales, en los viajes y encuentros cuasi turísticos, el éxito supremo es ganarte de principio a fin tus lectores.


Lambayeque, setiembre 16 de 2006
Nicolás Hidrogo Navarro
Coordinador General Conglomerado Cultural –Lambayeque-Perú



COMENTARIOS DE LOS TEXTOS LEÌDOS

A) David Núñez Baca (Gen. 2000)
De estilo corto, polifónico y coral, David Núñez, conserva el acento provinciano en su lectura y en su temática poética. Con versos encabalgados. Recurre a las fuentes del amor, la mujer, la ternura, la noche. Hay en la actitud de sus poemas una diafanidad y sencillez que hace que los versos encanten por su naturalidad, algo más parecido a la primera emoción del escribir sin tanto enrevesamiento. Con una predominancia adjetival, la poética de David, es como su propia personalidad: sonora, equidistante, pero subyugada de humildad para reconocer su afán y deseo de nutrirse más de los clásicos.
B) Miguel Otero Zapata (Gen. 2000)
Con Miguel Otero se encarna la figura recurrente de la eterna rebeldía contracultural de agresor contra el lector. Su estilo se fusiona en pensamientos hilados, irónicos que van contra el statu quo y el convencionalismo académico. Sus poemas sostienen su propio discurso intratextual: reflejan una postura filosófica más que estética. Marca sus poemas con claves personales y revela síntomas de anarquía o libertad absoluta, escribir para él, sin importar el canon crítico. Son poemas cortos, ausentes de musicalidad rítmica, rima, sostenidos por su posición heterodoxa y burlesca de las cosas, el mundo, sus hombres, sus fobias y sus taras.

C) Carlos Bancayán Llontop (Gen. 60)
De estilo conceptista., breve, odáquico, Carlos Bancayán, aflora en la mujer el númen poético, la inspiración endogámica de todo la naturaleza cósmica. Muy pegado a las teorías freudnianas, Bancayàn, evidencia su gran pasión erotómana, su deseo de convertir a la mujer un símbolo perpetuo, lo lleva edificar paraísos estéticos y erosionar permanentemente el deseo, el amor por el sexo opuesto a prueba irrefutable de tu heterosexualidad.
Pero Bancayán, explora también el sentimiento provinciano, la sencillez de las cosas y le canta a los aspectos más sencillos de la vida, las personas y las cosas. Bancayàn es sencillo, pero no simple; es sensualista, no sicalíptico; es breve, pero no corto, es refundición y laboriosidad poética, cosa que los insulsos academicistas no logran ver.



BASE: FRAGMENTOS SELECCIONADOS DE LOS POEMAS COMENTADOS

TEXTO Nº 01
De: David Núñez Baca
DE COSAS FEMENINAS
Ahora,
tu adios!
te sabe
a desaire loco,
a pena dulce...
somos una imagen
sin alma en la retina,
un pensamiento
que no debiera existir.
Tarde
tus gráficos femeninos,
dan ha luz
una flor de,
por qué lo hice!
pues el amor
en verso de antes,
cuando tuyo el poeta,
muerto,
embelezado,
ya es otro,
algo así
como el odio.
Tu adios!
te sabe a
desaire loco,
ahora,
y ese mundo
de antes,
es nada
hablando
en átomos.

OTRA VEZ ... LA CARNE.
La noche
nos ha sumergido
en lo más
incrédulo
de este mar
idílico,
y de tu cuerpo
emerge una luz
que sabe
a fuego femenino,
a café de novios en delirio...
y desnuda,
así te abalanzas
al pecado de mis ansias,
cual si fueras una alma
condenada a vivir
en la cárcel del deseo.
Somos otros
desde entonces,
tal vez más que rivales,
más que el
mismo mar indomable;
somos dos
desconocidos
que se llaman
amantes.

DESPEDIDA
El azul
de la melodía
que en
nuestro edén
tocaba una flor,
es el camino,
triste que va hoy
junto al crepúsculo,
ahogándose
en el mar
de tu despedida.
Ayy...
digo por eso de mí:
geranio en flor,
campo sin verde...
sentir pues me hace
tu ausencia que soy:
río adolorido,
llanto de viento,
desvelo de música
en la soledad.
Cuánto cielo
diría por eso el amor,
¡cuántas horas de luz!
de haber sido
pues mi corazón ensendido,
mi verso volador...
vuelves a este azul,
veneno que ronda
en mi mundo,
veneno que bebo
con la noche
y con el sol.

LOS PASOS...NO, TUS PASOS
Caminas;
y tus pasos
son el canto
de la lluvia
que en el prado entona
versos de alguna
flor dormida,
de alguna diva escondida.
Mas el camino...
ese camino
por donde vas,
es una playa sin límites,
un cielo sin nubes,
un mar solitario
que es mi corazón.
Y así,
pues de dulce
vas hoy
por este infinito camino,
que está dentro de mí,
que es parte de mí,
y siento que
hasta me hieres
con la suavidad
de tu belleza,
el alma.

TEXTO Nº 02
De: Miguel Otero Zapata

A NELLA

Tienes 657 días de verme,
y sin embargo
me conoces más que yo mismo,
que a veces me pongo a dudar
de mi existencia.
456
Aquí
y
ahora.
con tanto tiempo vacío,
desocupado,
frío,
solitario.
pienso...
luego,
no existo.
Aquí
y
ahora
en esta parte del planeta,
donde no ocurre nada,
donde sólo el vuelo de una mosca rompe el silencio.
Pienso... en ti... pienso.

LIBRO
Entre los viejos libros
Tus manos
Tu cuerpo
aparece
Entre los libros
Libro que es bueno
Libro que es malo
Libro mío
De ambos
Tu sabes de que hablo
Y hablo en silencio
Para que escuches
Las hojas chocar
Los sentimientos chocar
Chocar
Formar el
Gran libro.

UN MINUTO
Para sentarme en una banca de cualquier parque,
y estar allí
esperando a que algo suceda;
sin importar que grandioso o
que insignificante pueda resultar.
Sólo de quedarme allí,
y hacer lo que deseo,
no lo que los demás desean.
En el trabajo,
en las aulas,
en las calles;
sólo se sigue el ritmo de la masa
satisfaciendo el imperativo.
Cincuenta segundos.
Debo comprobar mi existencia o al menos saber
Que puedo existir.

TITULO: EL QUE EL LECTOR DESEE
No intento emular a alguien
no intento ser otro
no intento gustar
no intento siquiera algo.

es muy difícil ser.
sólo eso.

Porque nadie puede entender
a otro nadie,
porque todos somos diferentes y
aun seguimos buscándonos
y la muerte es tan rápida
que si deseas hacer algo
quizá ya la tengas encima.

Pero por ahora eso me importa poco.

Yo sólo quiero algún día
saber que hice lo correcto,

que estuve bien

y fui bueno haciéndolo.


Sólo eso,
sólo eso...

ACTO 23

Por el libro roto sobre el suelo
por el 31 de diciembre
por el perro sobre la azotea
por el niño que vende caramelos
por el canario en la jaula

no por dinero
ni por fama

sólo por ti mismo

tienes que seguir luchando
tienes que resistir
aferrarte a cualquier cosa
en fin un motivo sin motivo siempre resulta un buen motivo

todo por algo
para que tus huesos sigan bailando
para espantar
a la muerte...

PARQUE CENTRAL

Uno nunca es la imagen que da, uno simplemente da la imagen que desea ser.

TEXTO Nº 03

De: Carlos Bancayán Llontop
MUJER
Mujer,
montaña eterna,
blanca,
malva,
negra,
amarilla,
rosa,
de colores.

Oh mujer, de cabellos
siempre al viento,
de manos siempre tibias,
siempre abiertas.

Oh mujer serpentina,
fortaleza,
paz, manantial, catarsis,
panacea,
cloaca, reino, sima,
cumbre,
arroyo.

Penélope,
Minerva,
Ruth,
Esfinge.

Mujer,
montaña eterna,
blusa, pechos.

Tus pezones,
tus brazos,
tu silueta;
tu sonrisa,
tu olor,
tu mansedumbre;
tu veleidad,
tu leche,
tus secretos.

Mujer, plegaria,
nieve,
tierra, savia,
fuerza, dulzor, paciencia,
sacrificio.

Pasión, hoguera,
llama, sexo,
fuego.

¡Oh mujer,
sempiterna,
como el mundo!

MUERTEMOR

Cállate, miedo: envuelve tus harapos
Cava tu fosa negra y entiérrate en silencio.
No resucitarás entre mis dedos
ni tiznarás el vientre de mis hijos.

Escápate hacia el mar, tal vez refresques
tus crines de ahogado en sus abismos.
Ruédate insomne hacia la fresca noche:
no la ennegrecerás, como a tu lápida.

Porque la muerte viaja de la mano
con su hermana la vida, y no conturba
a quien sereno vive escudriñándola...

(los días claros mueren en crepúsculo
pero entre plomo aquellos de ceniza)

Fúgate, pues, temor, entre tus hordas:
yo calzaré a la muerte con sandalias

Ella es amiga, puente, ofrecimiento.
La espero y la conozco, no me ofusca:
somos con ella en paz.

ASI
Las personas sencillas con como las luciérnagas,
como la lluvia,
como las hormigas
o los grillos.
Las personas sencillas no abrigan ideales
pero son idealistas
sin saberlo
(inadvertidamente).
Las personas sencillas con como cuando uno canta
al despertarse,
como el sol de los días
que sale sin avisar,
sin tintinear
(pero sin falta).
Las personas sencillas son como la voz del viento cuando
duerme la brisa,
como el agua de un cántaro,
como una sandalia cómoda,
casera.

Las personas sencillas son como el corazón
de un niño,
como una paloma blanca
cuando piensa.
Las personas sencillas viven del cielo claro,
huelen a hierba fresca,
y en sus manos tranquilas
anida la verdad de las horas
y el corazón del tiempo.

MICROPONENCIA

Por: Luis Heredia Gonzáles

LAS ENTIDADES CAÓTICAS INGOBERNABLES
OSWALDO DE RIVERO
Durante la Guerra Fría (1947-1989), se tenía la certeza de que la mayoría de los conflictos internos de los países en vías de desarrollo eran el resultado de rivalidades políticas entre las dos superpotencias. Cualquier conflicto armado interno, llamado en la década de 1980 por los estrategas estadounidenses «guerra de baja intensidad», era sospechoso de estar alentado y apoyado por una ideología exterior. Los países de África, América Latina y Asia eran considerados como tableros de ajedrez en los que el capitalismo y el comunismo se enfrentaban, mediante peones interpuestos, por el control del poder mundial.
Luego llegó el final de la Guerra Fría, y a pesar de ello, los conflictos civiles armados en los cuasi Estados Naciones subdesarrollados no solo no cesaron, sino que, por el contrario, aumentaron. Desde la caída del Muro de Berlín, en noviembre de 1989, han aparecido —o se han reactivado— más de 33 conflictos civiles y ahora hay más de cincuenta grupos armados en el mundo subdesarrollado. Estos grupos violentos están activos en Argelia, Senegal, Angola, Burundi, Congo-Brazzaville, Costa de Marfil, Liberia, Guinea-Bissau, Ruanda, República Democrática del Congo, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Uganda, Colombia, México, Perú, Afganistán, Cachemira, Camboya, Filipinas, Irak, India, Indonesia, Myamar (Birmania) Pakistán, Sri Lanka, Líbano, Palestina, Rusia (Chechenia) Turquía, la antigua Yugoslavia, Kiryistán, Tayikistán y Nueva Guinea.
Al margen de sus especificidades, estas luchas armadas tienen en común el hecho de ser conflictos de autodepredación nacional y de estar causados por una histórica exclusión social escandalosa que ha exacerbado resentimientos políticos, étnicos y religiosos, hasta el punto de convertirlos en verdaderos huracanes de odio que han hecho desaparecer el respeto a los principios humanitarios más elementales y han confundido la guerra civil con la criminalidad más abyecta. Nos basta recordar los crímenes de lesa humanidad en la antigua Yugoslavia, en Ruanda, en el Perú, y ser testigos de los que se cometen ahora en Colombia y sobre todo en las guerras de autodepredación del África.
En numerosos cuasi Estados Naciones estos conflictos de autodepredación nacional atraviesan periodos de violencia intermitentes, interrumpidos por incesantes treguas armadas, pacificaciones y rebrotes de violencia que configuran una situación en la que los grupos armados siempre dominan territorios y le disputan el monopolio del uso de la fuerza armada al poder central. Cuando esta situación ocurre, el cuasi Estado Nación subdesarrollado se convierte en una entidad caótica ingobernable (ECI).
Las ECI se distinguen por la impotencia del Estado para mantener bajo control el territorio nacional y la población. En algunos casos, sectores enteros de la economía, de las provincias, caen bajo el yugo de señores de la guerra o de grupos armados. La legalidad y el orden público se volatilizan, y la población cae entre el fuego cruzado de grupos armados y de fuerzas estatales que no respetan los derechos humanos, y comienza a depender de la protección y asistencia de organizaciones humanitarias como la Cruz Roja, Cáritas, Médicos sin Fronteras o de las Naciones Unidas. Esta es la situación en la que se encuentran hoy Afganistán, Irak, Chechenia, Nepal, Tayikistán, Kosovo, Burundi, Costa de Marfil, Liberia, Ruanda, Somalia, Sierra Leona, la República Democrática del Congo, Haití y Colombia.
Las ECI constituyen un fenómeno mundial reciente, producto de la inviabilidad de cuasi Estados Naciones subdesarrollados frente a una revolución tecnológica mundial que cada vez necesita menos materias primas y menos mano de obra, que eran las únicas ventajas comparativas que los hacían viables.
En efecto, actualmente el software en las fábricas calcula la cantidad mínima indispensable de materia prima para los productos industriales y crea nuevos materiales que reemplazan a los minerales, metales, fibras y productos naturales. La producción industrial se está así desmaterializando. Hoy la materia prima por unidad de producción industrial apenas representa casi la mitad de lo que se utilizaba hace unos sesenta años. También hoy la producción mundial se está desproletarizando, no necesita masivas poblaciones obreras no calificadas; estas están siendo reemplazadas por software y por pequeños grupos de obreros o expertos muy calificados. Hace unos cuarenta años había un obrero por cada cuatro asalariados; hoy solamente hay uno por cada siete.
Y lo que más preocupa es que este proceso de emancipación de la producción moderna de la abundante mano de obra sucede precisamente en el mismo momento en que se está produciendo una explosión demográfica urbana en la mayor parte de los países pobres. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los próximos años es necesario crear unos mil millones de nuevos empleos para absorber a la población activa de los países pobres, desafío imposible ante las nuevas tecnologías desproletarizadoras. La revolución tecnológica y la explosión demográfica urbana han entrado en rumbo de colisión, aumentando las posibilidades de inviabilidad de los países pobres, creciente oferta de mano de obra.
La liberalización rápida, precipitada, de economías subdesarrolladas primarias decidida por los programas de ajuste estructural del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), no ha hecho sino agravar la situación. Según la ideología de este ajuste, las economías de los países subdesarrollados deben funcionar de acuerdo con sus ventajas competitivas. En este orden de ideas, los países pobres se ajustaron para producir lo que ya existía —exportación primaria— y no recibieron a cambio inversión extranjera destinada a modernizar tecnológicamente su inviable producción.
Este ajuste sin modernización tecnológica, con gran sacrificio social, solo ha servido para consolidar el modelo de exportación menos competitivo de la economía mundial. Ha condenado a los países en vías de desarrollo a continuar exportando materias primas a precios inestables y a importar todo tipo de productos manufacturados y servicios con tecnologías avanzadas, a precios muy elevados.
El resultado de es que, durante los últimos 25 años —entre 1975-2001—. la renta per cápita promedio en 97 países subdesarrollados no creció mas allá del 2 por ciento y, por lo tanto, no disminuyó la pobreza. Incluso en muchos la renta per cápita promedio decreció. No es, entonces, una casualidad que el raquitismo o el decrecimiento de la renta per cápita durante esos años haya coincidido con el estallido de la violencia armada en Afganistán, Kiryistán, Tayikistán, Nepal, Filipinas, Pakistán, Sri Lanka, Argelia, Angola, Burundi, Costa de Marfil, Congo, Ruanda, Sierra Leona, Sudán, Colombia, El Salvador y Guatemala, Perú, México y Haití.
Hoy los cuasi Estados Naciones subdesarrollados no solo implosionan violentamente como ECI debido a la exclusión social que origina la pérdida de sus más importantes ventajas comparativas, producción primaria y abundante mano de obra frente a la actual revolución tecnológica que desmaterializa y desproletariza la producción mundial, sino también como resultado de la exclusión social que produce la falta de acceso de sus crecientes poblaciones urbanas al agua, los alimentos y la energía, elementos indispensables para la supervivencia.
En el año 2020, la población de los cuasi Estados Naciones subdesarrollados alcanzará los 6.500 millones y será prácticamente urbana. A menos que se produzca una caída radical de la natalidad y de las migraciones hacia las ciudades, conjugada con un aumento sin precedentes de los recursos en alimentos, agua y energía, la mayoría de la población urbana del planeta, ubicada en los países subdesarrollados, vivirá en un peligroso desequilibrio físico-social debido a que el agua, los alimentos y la energía serán escasos y caros para las crecientes poblaciones urbanas pobres. Estas penosas aglomeraciones urbanas se convertirán en verdaderos infiernos humanos, bombas ecológicas de efecto retardado, reales amenazas para la estabilidad sociopolítica y ecológica del planeta.
Un informe secreto del Pentágono al presidente Bush, que se ha filtrado a la prensa británica, advierte que en los próximos veinte años el cambio climático actual puede agravar el desequilibrio físico-social global, y hacer estallar la violencia y las guerras civiles en los países pobres debido a la escasez de los tres recursos vitales para la existencia: el agua, la energía y los alimentos. El agua ya es escasa en el planeta y los alimentos se encarecerán debido al cambio climático que afectará la producción agrícola mundial, sobre todo por el aumento colosal de la demanda de la China y la India, que por razones ecológicas ya tienen problemas de producción alimentaria. En cuanto a la energía, esta será cara debido al enorme aumento de la demanda de la China y la India y también por el costo de la introducción de nuevas tecnologías e impuestos en los combustibles para hacer frente al recalentamiento del clima.
El Perú es un caso típico de desequilibrio físico-social en la medida en que el crecimiento urbano supera el 2 por ciento. Lima tendrá diez millones de habitantes en el año 2015 y otras ciudades pasarán el millón. Las grandes ciudades peruanas están explosionado demográficamente, se extienden sobre tierras agrícolas y succionan el agua que debería dedicarse a la producción de alimentos. Esto obliga a importar cada vez más alimentos y a depender de la ayuda alimentaria. El Perú figura hoy en las estadísticas mundiales como un país sin seguridad alimentaria e hídrica, con los más bajos consumos de calorías y de agua per cápita entre los países de América Latina y del mundo.
La metástasis urbana peruana, sobre todo en un medio árido como la costa, será el más importante desafío para la viabilidad nacional del Perú en el siglo XXI. El difícil territorio —mayormente árido, montañoso y selvático— en el que se ubica y sobrevive el cuasi Estado Nación peruano, no es para grandes ciudades y menos aún concentradas en la costa, una zona que será cada vez más árida porque el cambio climático ha reducido ya en 20 por ciento los glaciales de los Andes, que son la fuente de agua de los escuálidos ríos de esta región.
Al comenzar el tercer milenio de nuestra era, la madre natura regresa con ánimo de venganza tras doscientos años de ser castigada por la revolución industrial, haciendo que el cambio climático agudice el desequilibrio físico-social entre la disponibilidad de agua, alimentos y energía, y la creciente explosión urbana planetaria.
Hoy en día casi todos los países de África acumulan exclusión social debido a que se están entrampando en la inviabilidad por un menor uso de materia prima y mano de obra en la industria y los servicios (desmaterialización-desproletarización); asimismo, por un creciente desequilibrio físico-social entre agua, alimentos, energía y su creciente población urbana. Este es el caso también de países de América Central y andinos como Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Algo similar sucede con los grandes países pobres de Asia del Sur como la India, Pakistán, Bangladesh e Indonesia, y también, en parte, con la aparentemente exitosa China, que sigue acumulando no solo una importante exclusión social sino también un colosal desequilibrio físico-social que ya se percibe en la falta de agua y energía en una gran cantidad de ciudades y provincias.
A comienzos del siglo XXI, el desarrollo se ha convertido en un mito. La gran mayoría de los cuasi Estados Naciones subdesarrollados no solo no se desarrollan como NIC (newly industrial countries), sino que se tornan inviables y colapsan en violentas ECI (entidades caóticas ingobernables) al no poder vencer los desafíos que plantea la desmaterializacion y la desproletarizacion de la producción mundial, y también como resultado de un creciente desequilibrio físico-social entre recursos vitales para su supervivencia —el agua, los alimentos y la energía— y el enorme crecimiento de su población urbana.

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