IDENTIDAD CULTURAL DE LOS LAMBAYECANOS A TRAVÉS DE LA MÚSICA
Por Nicolás Hidrogo Navarro
En la región Lambayeque, la música de sus compositores locales con identidad, tiene una espectacular llegada de audiencia, pero sólo en las reuniones sociales familiares o en los lugares públicos de peñas, cantinas o chicheríos y entre la gente pasada de la base tres. Quizá en la música, más que en ninguna otra arte, esté evidenciada la masificación de la raigambre y el orgullo lambayecano. La letra de la música tiene historia, costumbres, tradición, enorgullecimiento, toponimia, topografía, retratos, posición social, sorna, picardía y emotividad de optimismo desbordado.
Es posible que de las siete artes existentes en la humanidad, casi todas puedan caminar autónomas y por la libre, sin embargo entre música / literatura hay tal compenetración que es como el alma al cuerpo. La literatura nació como oralidad y cantos eólicos, aún antes que la escritura perennizara las letanías, cánticos, himnos, elegías, madrigales que luego se reordenaron y clasificaron para diferenciar los sonidos de las letras de una misma emoción literaria. La música es un poema cantado reiteradamente.
Lambayeque ofrece no sólo un repertorio escrito de su identidad en sus cuentos, leyendas, mitos, tradiciones orales, sino predominante en sus chicherías y las cantinas afloran en el vals, las marineras y el tondero las referencias a identidad y reafirmación del sentido de orgullo y pertenencia. La música, más popular que la poesía, ofrece la posibilidad de la repetición y la divulgación del sentido lambayecanista. En la música hay un sólo ejecutante para muchos oyentes; en la poesía, lectura predominante individual e intelectualista, hay un sólo lector para un mismo comprendedor.
En las letras de la música tanto de José Escajadillo, Luis Abelardo Núñez, Vicente Nissiaca, J. Mena Tello, y de los decimistas Víctor Hugo Parraguez, Cristian Colchado, Abel Colchado, Eduardo “wale” Colchado, surge la nostalgia, pero al mismo tiempo el don de cholo norteño: el amiguero, el jaranero, el “buenagente”. Se canta por y para el pueblo, hay una afirmación de la identidad personal del compositor, pero también de una identidad colectiva, social e histórica.
En la música lambayecana de tradición y raigambre como el vals la décima, la marinera y el tondero, la letra alude a la historia, al paisaje, a la prosopografía y etopeya del norteño, hace gala de picardía, sirve como instrumentos de redención, sátira social y reivindicación de los derechos mismos del cholo norteño.
La música a diferencia de la poesía, es sólo cuestión de oyentes y danzantes. En la letra de cada canción va una carga de mensajes subliminales que alimentan la psiquis del espectador, diría que se genera una imbricación entre los ejecutantes y los receptores que lo asimilan como una sensación de respeto y pertenencia.
Tres elementos son básicos en la identidad cultural en la letra de ls música: alusión al topónimo, el orgullo de la raza y el vislumbramiento de las costumbres y tradiciones. Razones que de sobra contribuyen a generar no sólo un conocimiento histórico, sino un sentido de pertenecía orgullosa de los que somos, tenemos y queremos.
Lambayeque, almácigo de ensueños
(Autor: José Escajadillo Farro)
Lambayeque, quizás soy inoportuno,
pero hay algo muy profundo que quisiera recordarte,
que nacemos y morimos con la herida
que nos causa la mentira de promesas incumplidas.
Hasta cuándo Dios va a seguir esperando que despierte
ese Mochica que en ti vive dormitando;
es el tiempo que abandones esa calma
y que exijas hoy o nunca hacer Olmos con el alma.
Lambayeque por tu honor y por tu orgullo,
vamos todos, vamos juntos a luchar, por lo que es tuyo.
Lambayeque, tierra noble y sensitiva,
que el que pasa no te olvida y te lleva muy adentro,
Lambayeque, cuna de febril ancestro
donde puso el padre nuestro un almácigo de ensueño.
¡Que viva Chiclayo!
(Vals – 1948- Luis Abelardo Núñez)
Que viva el departamento
de Lambayeque
con su capital Chiclayo
Monsefú y Reque
qué rica que está la chicha
de doña Juana
la causa ferreñafana
rica y sabrosa
Chiclayano soy
a mucha honra señores
chiclayano soy
yo bailo mi marinera
y no de cualquier manera
Que viva Chiclayo
tierra generosa
cualquiera se goza
mamita con poca cosa (bis)
De la misma Sangre
(Tondero- Autor letra y música: Luis Abelardo Núñez)
El Lundero nació en el norte
y su madre fue provinciana,
y su padre fue un lucero
que alumbra por la mañana.
La Cumanana Piurana,
al Lundero conquistó,
en una tarde serrana,
San Miguel de Mórrope.
La Cumanana tan linda,
llorando al Lundero dijo,
vamos a tener un hijo,
norteño y de puro ñeque,
y el día siete de enero,
nació la flor del Tondero,
en un jardín de Lambayeque.
Fueron los negros de Zaña,
testigo de este muchacho,
que gracias a Dios es macho,
y que en Chiclayo peleó.
El Arpa le dio el sonido,
el pueblo su corazón,
Trujillo puso el pañuelo,
con la bendición del cielo,
al Tondero bautizó.
De la misma sangre somos,
esa Cumanana, el Lundero,
la Marinera Limeña , la Fuga,
y la Resbalosa.
-Viva el tunante Gamarra,
venga la chicha espumosa,
un Tondero con guitarra,
y una china buenamoza (bis).
“ La Chongoyapana ”,
(Marinera de Ubaldo Fernández Vera)
.
Hace algún tiempo que te enamoro,
Chongoyapana
Pero mi llanto, ni mis suspiros
Tu pecho a blanda
Como la piedras del Racarume
Es dura tu alma
Para este pobre que te ha venido
Siguiendo, ingrata.
Se que tus ojos abrazadores
Miran con ansias.
Al venturoso que te desdeña
Y a quién tú lo amas
Pero ¡no importa! Yo también tengo
Quien me idolatra
Tiene ojos verdes, cabellos rubios
Y de tez de nácar
Y son tus labios encantadores
Como la grama
Y sus sonrisas son las canciones
De la esperanza
Con que así mira, no me desdeñes
Niña simpática
Porque aburrido, tal vez me ahorque de tu ventana
Y entonces al vulgo diría al verte,
Cuando pasaras
¡Ahí va la niña de faz de cielo
ciego amor mata!
Huerequeque
(Autor:Vicente Nissiaca / Compositor: Agustín Monsalve)
Huerequeque, pájaro limpiador (bis)
Tú simbolizas mi tierra, pajarito canillón (bis)
Huerequeque, cholo trasnochador (bis)
Cuando te tomas tu chicha, te pones muy hablador (bis).
Si quieres bailar compadre, haz como el huerequeque.
Si quieres gozar compadre, haz como el huerequeque.
Consíguete una cholita de esas de Reque, de esas de Reque,
Cholita palanganita esa de ñeque, esas de ñeque.
Muchacho muy campechano, cholo de ñeque.
Qué viva el departamento de Lambayeque.
Libras de Oro
(J. Mena Tello)
300 libras de oro, se bebieron en champagne (bis)
Carmona, Juan Aurich y Don genaro Barragán (bis)
Quien se llevó el cupo de la hacienda de Tumán (bis)
Prendiéndole fuego a la caña el verdugo de Chuman (bis)
Ahí viene la montonera, al frente viene Chuman (bis)
Quemando cañaverales, por la hacienda de Tumán (bis).
Como sañero que soy
(Autores: Cristian Colchado, Abel Colchado, Eduardo “wale” Colchado)
Como sañero que soy,
le canto al pueblo de Saña,
a todo sitio que voy
tengo olor a ron de caña.
Y
Yo tengo la piel morena,
pero blanco el corazón,
y si me dicen carbón
no crean que me dan pena,
mi verbo criollo suena
a cada sitio que voy,
en cada jarana estoy
entre tamales y chicha,
eso me llena de dicha
como sañero que soy.
II
Pueblo la historia marcada,
pueblo cuatricentenario,
pueblo revolucionarios,
pueblo de toda y de nada,
vieja sañera olvidada,
cual si fuera una cizaña,
hoy que la voz me acompaña
quiero decir lo que siento,
aunque me falte talento
le canto al pueblo de saña.
III
Tierra de gente morena,
pero de gran corazón,
que vive en comunión
entre amarguras y penas.
La cal es tu gran faena,
sañero de ayer y de hoy,
si me llamas, aquí estoy
para llorar lo pasado.
Esto lo digo versado
a todo sitio que voy.
IV
No te ofendas de tu pueblo,
sañero viejo, muchacho
manténte siempre firme
cual indómito Corbacho,
si tienes un perfil nacho,
un río lleno de saña,
si tu negra te acompaña
cuando bailas el lundero,
dile yo por ser sañero
tengo olor a ron de caña.
“Una antigua melodía de origen eclesiástico, contada por los sacerdotes y los jóvenes aspirantes del convento de Santo Toribio, que funcionaba en Saña, fue tomada por los negros esclavos, quienes, cambiándole el sentido religioso, la convirtieron en un canto anticlerical, que muchas veces tuvo un carácter de denuncia o protesta contra el sistema esclavista”.
Acaban de dar acaban
reloj de la catedral (reloj de la catedral, repite el coro)
que estoy cantando las horas
que ausente mi amor está ( que ausente mi amor está, dice el coro)
Dime de dónde vienes que son las cinco
vengo de oír la misa de san Francisco
Al lundero le da
Al lundero le da
Al lundero le da, Saña!
Al lundero le da
Negrita si tienes maña
No me le des a entender
Por que te voy a porren
como el terremoto a Saña
Al luNdero...
Estaba Santa Lucía
Bailando con San Alejo
y el demonio le decía
ajusta viejo congreto
Al lundero...
De los Santos en el cielo
Santa Rosa es la primera
Por que es la única Santa
Que baila la marinera
Al lundero...
A mi Ferreñafe en sus 443 años de fundación española
(Autor Víctor Hugo Parraguez)
I
Cuatrocientos cuarenta y tres
años de tu fundación
con historia, tradición,
nobles gestas a la vez,
te elevas con brillantez
con Lucía Soberana,
que dando la voz cristiana
a sus hijos labradores
te van tejiendo primores
provincia ferreñafana.
II
Mi Ferreñafe eres tú
radiante luz de esperanza,
con paso seguro avanza
por la gloria del Perú,
eres amor y virtud
paraíso sacrosanto
dulce vida, vivo encanto
quiero siempre me ilumines
y brindarte en los confines
el acento de mi canto.
Presentación
Me presento con respeto
reciban mi franca mano
en el verso soy inquieto
soy cholo ferreñafano.
I
En el norte del Perú
mi Ferreñafe de gloria,
me alumbró doña Gregoria
Vásquez, en su juventud,
Don Raúl me dio virtud
cual un Parraguez completo
y por cierto soy bisnieto
del bate Tiburcio Ruiz
para poner en matiz
me presento con respeto.
II
En mi Ferreñafe amor,
La luz me brindó Lucía,
Manuel Chumán Valentía
el pueblo me dio calor,
San Isidro Labrador
me dio la fe de cristiano,
soy de un pueblo soberano
de avanzada y proyección
les brindo mi corazón
reciban mi franca mano.
III
Radiante sol de mi norte
esencia, calor y vida,
tea de amor encendida
que me das valor y porte,
para que nunca me acorte
cuando me llaman al reto,
y sin cargar amuleto
la verdad no caigo mal
si me toman por rival
en el verso soy inquieto.
IV
Este moreno que ves
preguntarás dónde estuvo
es su nombre Víctor Hugo
su apellido Parraguez,
respetuoso, cortés
que se defiende en el llano
corazón lambayecano
que poniendo pie derecho
pronuncia y todo pecho
soy cholo ferreñafano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario